<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329</id><updated>2012-02-13T13:28:39.549+01:00</updated><category term='turismodelvino'/><category term='queso'/><category term='optimista'/><category term='oscuro'/><category term='blas'/><category term='forastero'/><category term='licencioso'/><category term='bodega'/><category term='samper'/><category term='botella'/><category term='cagada'/><category term='sórdido'/><category term='páramo'/><category term='mensaje'/><category term='tripas'/><category term='error'/><category term='póstumo'/><category term='tapa'/><category term='ejercicio'/><category term='vino'/><title type='text'>EL PÁRAMO LICENCIOSO</title><subtitle type='html'>Un oasis indeleble en la memoria humana</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>49</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-3812996046708553365</id><published>2010-01-04T21:42:00.003+01:00</published><updated>2010-01-04T22:42:56.180+01:00</updated><title type='text'>Traslado del blog</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 102, 0);"&gt;Como aventuré, he trasladado el blog a otra parte. De aquí me he llevado aproximadamente la mitad de los artículos, tras una improvisada selección, y aunque no cerraré el Páramo, se quedará tal y como lo veis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El el nuevo espacio, que inauguro bajo el nombre de &lt;a href="http://nachosamper.wordpress.com/"&gt;Latitud Latente&lt;/a&gt;, encontraréis lo mejor que he puesto aquí hasta la fecha y todos los nuevos artículos que me dé por redactar. Espero que mi asiduidad a la hora de escribir sea similar a la de los comienzos del Páramo, y al menos publique dos o tres posts cada mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dirección es ésta: &lt;a href="http://nachosamper.wordpress.com/"&gt;http://nachosamper.wordpress.com/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El post del 4 de enero es el primero de los nuevos, a la vez que el de bienvenida. Os invito, como hiciera con este blog que hoy abandono, a pasaros siempre que queráis, y por supuesto a comentar cualquier aspecto de los artículos. Todavía no está completo en cuanto a enlaces y elementos adyacentes; si tenéis un espacio virtual y queréis que lo incluya en la sección correspondiente, será un placer, como también acepto recomendaciones para los apartados de libros y películas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más, gracias a todos los que os habéis pasado alguna vez por aquí a lo largo de estos tres años y pico. He podido saber de gente que visitaba el Páramo con frecuencia y de la que nunca llegué a tener constancia; me gustaría que tanto los que me conocéis como los que no dejéis algún rastro de vuestro paso por el nuevo blog, con el único fin de poner cara a todo aquél que tenga la gentileza de visitarme y poder mejorar mis dotes de anfitrión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos vemos en Latitud Latente. &lt;a href="http://nachosamper.wordpress.com/"&gt;http://nachosamper.wordpress.com/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-3812996046708553365?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/3812996046708553365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=3812996046708553365' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3812996046708553365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3812996046708553365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2010/01/traslado-del-blog.html' title='Traslado del blog'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-6511331076265186975</id><published>2009-12-04T11:47:00.004+01:00</published><updated>2009-12-04T12:31:57.300+01:00</updated><title type='text'>La yema de la memoria</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Hace poco me recorrí una docena de tiendas en busca de esas bombillas que duran varios cientos de horas y encima ayudan al medio ambiente, pero ningún dependiente me pudo proporcionar la que necesitaba, la de las ideas. Porque la mía, la de siempre, de las de toda la vida, debe de estar fundida y contaminando como un viejo seiscientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé dónde se compran las bombillas de pensar, las que se cargan de talento e irradian ideas brillantes; si las hay, prefiero que sea de ésas nuevas y duraderas, no quiero más épocas de oscuridad creativa ni andar con velas de imaginación que solo dan a luz textos pobres y masticados. El cas&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SxjwMTyUzpI/AAAAAAAAAL8/yvhFKt5o_as/s1600-h/huevo-bombilla.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 198px; FLOAT: left; HEIGHT: 210px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411339046546099858" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SxjwMTyUzpI/AAAAAAAAAL8/yvhFKt5o_as/s320/huevo-bombilla.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;o es que me he comido un plátano y en vez de vitaminas he notado como asimilaba una suerte de inspiración -habrá sido el potasio, o esa parte ennegrecida que siempre evito y que tal vez sea un nido de ideas peregrinas-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba ahorrando para una de esas bombillas y todo apunta a que ha sido en vano. Después del chasco compré un periódico y miré la sección inmobiliaria para ver si me alcanzaba para un piso -por eso del cambio de aires-, pero apenas me daban por ello un baldosín o dos enchufes y me pareció un despilfarro. Por otra parte -la positiva-, deduje que una mudanza bloguística podría ayudar a recuperar las aptitudes de escritura y las fuerzas para teclear, y tras meditarlo sucintamente he decidido empaquetar todos los textos y marcharme a otra plataforma. Es posible, incluso, que cambie el nombre de ésta, mi guarida virtual, y le dé otro aire, otra decoración y leitmotiv. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Espero recuperar las ganas de amorrarme al alfabeto y aliñar con mordacidad cualquier anécdota; intentaré hacerlo antes de fin de año, no vaya a parecer que es uno de esos propósitos inútiles que se asumen por el salto anual, y que nunca se consuman. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Tengo la sensación de que la bombilla es un concepto efectivamente asociado a las ideas, pero que hasta la fecha se ha tenido en cuenta de un modo incorrecto; aquel día, el de la búsqueda frustrada, vi por casualidad unas pequeñas en forma de huevo, o de ovoide por lo menos, y algo me dice que son las que debo adquirir. En realidad, la idea existe una vez rompe la bombilla, como un pollo ha de quebrar el cascarón que lo retiene para empezar a vivir. La bombilla es sólo eso, una corteza bajo la cual se va fraguando algo que de eclosionar, antes o después, vivo o muerto. Desconozco, por otra parte, cómo ha de empollarse un cigoto de esta clase -imagino que no será a la vieja usanza, pues dar calor a una fuente que ya lo produce es tan inútil como escupir al mar-, pero en cuanto lo logre y vayan naciendo ideas, espero os paséis a visitarlas por mi nuevo hogar.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-6511331076265186975?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/6511331076265186975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=6511331076265186975' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6511331076265186975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6511331076265186975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/12/la-yema-de-la-memoria.html' title='La yema de la memoria'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SxjwMTyUzpI/AAAAAAAAAL8/yvhFKt5o_as/s72-c/huevo-bombilla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-6917727930992400521</id><published>2009-10-01T15:54:00.004+02:00</published><updated>2009-12-01T10:07:54.697+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vino'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bodega'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='botella'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='turismodelvino'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mensaje'/><title type='text'>Mensaje en una botella</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;La policía encontró el cuerpo tumbado en la bodega. No había marcas de violencia a primera vista. A escasos centímetros estaba un hueco donde, horas antes, descansaba una botella legendaria. Ninguno de los allí presentes estaba al tanto de si el vidrio, ahora plantado entre las piernas del muerto, ostentaba leyenda alguna, ni parecía importarles tal dato; todos miraban el cuerpo exánime tendido sobre el maderamen, atentos a la curiosa forma que ofrecía, rígido y yerto, con las manos plantadas a ambos lados de la cabeza, sobresaliendo a modo de segundo cuello. Era una botella humana cuya vida se había bebido alguien. El oficial, cansado del cadáver, sostuvo el frasco del hueco a contraluz y halló un paño arrugado ocupando la mitad de la cavidad. Había absorbido el vino completamente, con ansia moderada. El único testigo de todo está borracho e inconsciente, se lamentó el descubridor.&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; COLOR: rgb(0,102,0)" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;Un agente recién incorporado al cuerpo tropezó con el cadáver y cayó de bruces contra las tablas, justo antes de ser reprendido por todos. Los brazos se descolocaron un poco, y &lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SxTbgYA06uI/AAAAAAAAAL0/elL15JmSNAo/s1600/blood+red+wine.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410190401627024098" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SxTbgYA06uI/AAAAAAAAAL0/elL15JmSNAo/s200/blood+red+wine.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;él mismo tuvo que devolverlos a la forma original -la de una carnosa botella tendida sobre la chapa de un gran sarcófago mohoso-. Era la hora del bocadillo, pero nadie tenía hambre. No obstante, todos los presentes miraban en ocho direcciones y escudriñaban las baldas y celdas repletas de añejos, anhelando echar cien tragos consecutivos y celebrar allí mismo que por suerte el muerto era otro y no ellos. Un pretexto validísimo para el más reacio, pero no para el oficial. Prohibía tajantemente tocar una sola botella, mientras manoseaba la legendaria y plantaba sus huellas por todo el vidrio verde intentando sacar el paño con un alambre deformado. Lo extrajo pronto, y a cada nariz llegó un tufo a sangre fresca. No sólo es vino esto rojo, reparó, y pidió a sus subalternos una superficie limpia y clara. El mismo que tropezara le ofreció sus manos en forma de cuenco, ganándose una merecida bofetada. La bóveda acústica, por extraña razón, no imitó el chasquido de mejilla azotada; incluso el eco había huido tras exhumarse el paño. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; COLOR: rgb(0,102,0)" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Quien tuviera una idea acerca de cómo pudo hallar la muerte aquel anciano vestido de carmesí, probablemente se equivocaba y su hipótesis era deliberadamente peregrina. El oficial se dejaba seducir por cierto embrujo milenario, sin confesarlo, si bien seguía apostando por un envenenamiento macabro. Pero aquí no hay rastro de huellas, maldecía, y justo encontró labios marcados por todo el cuello de la botella. Después le consiguieron una loseta de mármol deteriorado, plana y clara como él pedía, y sobre ella estrujó a conciencia el paño sanguinolento, que al retorcerse emitió una suerte de quejido e hizo palidecer al más atezado. En el mármol se derramó el líquido y sus salpicaduras; allí pudo verse la mezcla de vino y sangre, las dos densidades, los dos posos tan distintos. Quedó ordenado que nadie tocara la loseta hasta verse coagulada la sangre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;color:black;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,102,0)"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;Entonces liaron cigarrillos y fumaron, y siguieron lamentando no poder catar las bellas fermentaciones que los acechaban. El olor a humo no impidió a la bodega recuperar su atmósfera de vino rancio. En el mármol -ya de color rosa, desvaído- se fueron quedando pedazos de sangre sólida, dispuestos de una forma caprichosa y nada casual, que vistos desde una perspectiva -concretamente la que adoptaba el oficial al contemplarlos- componían con terrorífica imprudencia la pequeña y deteriorada figura de un anciano, sin signos de vida, encorvado y retorcido, como presa de un dolor intolerable.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-6917727930992400521?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/6917727930992400521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=6917727930992400521' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6917727930992400521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6917727930992400521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/10/mensaje-en-una-botella.html' title='Mensaje en una botella'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SxTbgYA06uI/AAAAAAAAAL0/elL15JmSNAo/s72-c/blood+red+wine.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5011605747914783696</id><published>2009-09-02T13:48:00.003+02:00</published><updated>2009-09-02T14:36:39.952+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='samper'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ejercicio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='páramo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='error'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cagada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='póstumo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='licencioso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='optimista'/><title type='text'>Ejercicio póstumo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/Sp5mpQYzsGI/AAAAAAAAALs/rXdrBsPZAHc/s1600-h/1753_s.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 140px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376847864086638690" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/Sp5mpQYzsGI/AAAAAAAAALs/rXdrBsPZAHc/s200/1753_s.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;En el error (erre con erre) se ensartan la fatalidad y la estupidez de un modo portentoso e indivisible. En la reiteración del error (erre que erre) interviene la misma mezcla, con la añadidura de la esperanza ("tal vez a la segunda..."). Ésta última es también la última en perderse, o casi, pero las otras son inalienables e indestructibles; de una apenas dudaba &lt;span id="SPELLING_ERROR_0" class="blsp-spelling-error"&gt;Einstein&lt;/span&gt;, entre otros, y de la adyacente sólo podría decir que se trata de una ley natural. Quizás en alguna dimensión paralela o &lt;span id="SPELLING_ERROR_1" class="blsp-spelling-error"&gt;inframundo&lt;/span&gt; de éste, nuestro hermoso pozo, se rija exclusivamente por la &lt;span id="SPELLING_ERROR_2" class="blsp-spelling-error"&gt;fatalidez&lt;/span&gt; y la &lt;span id="SPELLING_ERROR_3" class="blsp-spelling-error"&gt;estupidad&lt;/span&gt;, algo que a nosotros nos suena a vicio y lascivia. Todo ello hace pensar que son el puro origen del componente erótico o placentero que se experimenta al errar o equivocarse, cuya existencia es tan innegable como la de la sal en el mar, si bien para disfrutarlo es necesario haber recorrido buena parte de la vida de uno con las consecuencias de cada error a cuestas. ¿Por qué? Por que sólo en el lecho de muerte, cuando el ser humano halla unos minutos de total lucidez para hacer reflexiones &lt;span id="SPELLING_ERROR_4" class="blsp-spelling-error"&gt;verdaderamente&lt;/span&gt; profundas, puede tomar consciencia de los caminos que le fueron bloqueados con cada &lt;span id="SPELLING_ERROR_5" class="blsp-spelling-error"&gt;equivocación&lt;/span&gt; o fallo urdido. De este modo, averiguamos si esos errores nos han conducido a la mejor o menos mala meta, y &lt;span id="SPELLING_ERROR_6" class="blsp-spelling-error"&gt;automáticamente&lt;/span&gt; se convierten en grandes logros o pasos aún más negligentes. Por fortuna, el estado catastrófico en el que cada ser humano llega a dicho momento impide recopilar y descifrar miles de vidas nunca consumadas, y alguna sustancia segregada únicamente en esos instantes nos ayuda a convencernos de que aquélla a la que ponemos punto y final ha sido, indudablemente, la mejor opción posible. Para algunos y contados &lt;span id="SPELLING_ERROR_7" class="blsp-spelling-error"&gt;resurrectos&lt;/span&gt;, ésta ha sido siempre la esencia de la consabida coletilla "morir en paz". Por poner una pega, resulta algo desalentador el no poder disfrutar del error en vida, cuando no podemos ver sus consecuencias, a no ser que alguien nos ilumine con esta revelación que hoy expongo. No he muerto y resucitado para saberlo, no, creo que simplemente se le han escapado unas gotas de lucidez a esa glándula vaga que sólo se exprime en la recta final. Los pesimistas y escépticos tendrán que agotar sus tortuosas vidas para comprobar cuánta razón tenía, mientras que los optimistas y visionarios podrán regocijarse en sus propias cagadas según las cometan. Que surja o no el vicio, no es cosa mía por el momento. Al fin y al cabo, el placer de equivocarse es casi un ejercicio póstumo... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5011605747914783696?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5011605747914783696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5011605747914783696' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5011605747914783696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5011605747914783696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/09/en-el-error-erre-con-erre-se-ensartan.html' title='Ejercicio póstumo'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/Sp5mpQYzsGI/AAAAAAAAALs/rXdrBsPZAHc/s72-c/1753_s.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-209472847259417951</id><published>2009-07-30T09:57:00.009+02:00</published><updated>2009-09-04T11:33:20.721+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='blas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='oscuro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tripas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='queso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tapa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sórdido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='forastero'/><title type='text'>Queso ladrador</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El señor Blas se remangó con la lentitud del hombre interminable que era; enseñaba la cicatriz del antebrazo a los parroquianos, como cada velada. Ya ni siquiera le ponía entusiasmo al presumir, la mostraba por inercia o puro hábito. Diecinueve puntos, cosidos el día diecinueve de algún año remoto, tras un bayonetazo errático... Algunas noches de afluencia masiva eran más de veinte, por eso sólo dejaba ver la estela de guerra fugazmente, impidiendo a cualquiera contar cuántos constaban. Nadie era capaz de distinguirlos estando repleto de vino y orujo, ni con todo el tiempo del mundo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Con cada chato de vino servía una tosca loncha de queso rancio, de un descomunal y eterno ejemplar. Dejarla en el plato era un mal gesto a evitar, algo parecido a mear en su propia cicatriz con desprecio. Cierta vez, un muchacho nuevo que iba de paso a la ciudad osó engullir sólo meda ración, acompañando el masticar con una mueca de desaprobación ante el estado catastrófico del queso. Al final hubo de comerse entero lo que quedaba de la pieza, tendido sobre la barra, el propio Blas y sus cien kilos apoyados en el lomo quebrado, quien luego lo arrojó a través de la ventana con pasmosa rutina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Todos acudimos al día siguiente con una sonrisa taimada esculpida entre las comisuras; el queso había desaparecido por fin. Se había ganado el sobrenombre de "La piedra filosofal" tras años incontables ejerciendo de tapa obligada de un modo tan misterioso. Blas había dispuesto varios vasos sobre la barra de mármol roído, que encontramos nada más hacer acto de presencia, cada uno acompañado por dos generosos tacos de queso aceito&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SnFvYy_-fAI/AAAAAAAAALk/LDbczIviYhI/s1600-h/article_fromage+copia.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 132px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364191102972623874" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SnFvYy_-fAI/AAAAAAAAALk/LDbczIviYhI/s200/article_fromage+copia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;so y ocre. A su espalda, un enorme ejemplar de La Mancha reposaba en la encimera, a medio cortar, fingiendo ser una sonrisa de burla. Nadie halló un vocablo suficientemente terrorífico para bautizarlo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El de Blas era el único bar del pueblo. El pueblo era el único espacio habitado en veinte kilómetros a la redonda.&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#006600;"&gt;La fatalidad se empeñó en que el forastero que mascaba tabaco decidiera alojarse allí por dos días. Durante el primero no abrió la boca en el bar, ni bebió alcohol, ni probó bocado alguno. Lo apodamos 'El pensador', pues se acodaba en la mesa y clavaba la vista en las vetas de la madera, adoptando una postura muy académica. Durante el segundo calcó dicha pose en la misma barra, delante del propio Blas. Pidió una cerveza y la bebió a sorbitos a lo largo de una hora, ignorando por completo el mendrugo de queso arenoso que había florecido junto a la jarra. Una vez dio cuenta de ella, pidió otra sin apenas levantar la mirada. Todos los presentes recurrimos al gesto instintivo de entornar los ojos para evitar que las salpicaduras de sangre nos los nublaran. No hubo más derramamiento que el de otro medio litro de cerveza en la jarra sobada del forastero; de nuevo, Blas colocó a su vera un plato mellado, el doble de grande, con dos pedazos de queso y un currusco de pan. El foráneo reemprendió la liturgia de beberse la rubia en pequeñas diécesis. Las fauces del rollizo posadero crujieron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Es posible que esos trozos de queso suyos sean tan pequeños que usted no haya llegado a verlos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Cuando sus miradas convergieron, las bombillas flaquearon y quisieron desvanecerse de puro pánico. Cuando el extraño aferró el plato con dos dedos y lo acercó para sí, nosotros dejamos escapar discretamente el aire que llevábamos una eternidad conteniendo entre las costillas. Cuando lo depositó en el suelo tras escupir el tabaco sobre él y acudieron los gatos a devorarlo, alguien se meó encima y nadie se alarmó por ello.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El más joven, pardo y medio cojo, de nombre Polvo, lamió el regalo y rehusó hincarle el diente a semejante ofensa gastronómica. El Perdigón, cascado y curtido en hambrunas, engulló buena parte masticando ruidosamente, acaparando toda atención. Nada más aconteció durante su ingesta. Toda vez se sació, dio media vuelta y enfiló la mesa grande del fondo, donde le esperaba el compañero aún hambriento; más o menos a mitad de camino, en el vértice geográfico del local, volcó violentamente y consonó eructos y estertores a modo de despedida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Blas despegó al malogrado de las baldosas y lo llevó a la cocina. Después salió con la escopeta en ristre y le reventó las tripas al recién llegado sin pestañear. Nos echó a todos del bar con una pavorosa paciencia, empujando hacia la portezuela a los más ebrios que, como los demás, miraban embelesados la extraña figura que los intestinos del desconocido habían formado al desparramarse sobre el enlosado; pareciera una cabeza de perro ladrando furioso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El aforo fue idéntico la noche siguiente, si bien ninguno de sus miembros fue capaz de avistar el queso en todo el bar. Donde antes yaciera, se erigía un esbelto caldero de hierro colado, humeante, babeando un penetrante olor a caza, del que Blas iba sacando con un cucharón medio doblado generosas raciones de carne hervida y patatas para hacer de carabina a veinte vasos de vino, dispuestos como un pelotón de fusilamiento sobre la barra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-209472847259417951?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/209472847259417951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=209472847259417951' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/209472847259417951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/209472847259417951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/07/queso-ladrador.html' title='Queso ladrador'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SnFvYy_-fAI/AAAAAAAAALk/LDbczIviYhI/s72-c/article_fromage+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-8788931887101240117</id><published>2009-07-10T23:30:00.005+02:00</published><updated>2009-07-14T15:31:32.926+02:00</updated><title type='text'>El abominable hombre de las rosas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Me refugio en la calle de la angostura hecha piedra, apenas un pasadizo abandonado en mitad de Barcelona. Sí quisiera recorrerlo en postura de crucifixión, seguramente me viera obligado a cruzarme de brazos y aerodinamizarme para ganar el otro extremo, donde nace una plazoleta decadente en la que conviven turistas exploradores y nativos de perfil circense. Los mossos pasan furtivamente por la zona, como quien padece un sueño y vuelve a la rutina sin alteración alguna. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Podría decirse que vivo emparedado en un gran pasillo, lo que no significa ni mucho menos que ya sea pasto de la claustrofobia; tan sólo me inquieta pensar cómo habría sido la estancia de haberme hallado al otro lado del corredor. Cuando me asomo a él, la primera idea que me aborda es la de salvar la barandilla y saltar a la cornisa del edificio adyacente, peligrosamente cercana, aunque si no lo hago es por el miedo a introducirme en un mundo excesivamente distinto. Sé, de buena tinta, que la pequeña atmósfera de la callejuela es en el fondo tan densa porque su razón de ser es la de separar dos dimensiones enfrentadas. Frente a mi ventanuco se ubica una habitación extraña, casi siempre eclipsada por toallas tendidas, donde día tras día un descarado paquistaní arracima las rosas que ha de ir a vender por la Rambla, y aunque podría alargar el brazo para robarle una y abofetearlo por espiarnos cada noche, soy consciente de que en realidad pertenece a un mundo tan remoto que jamás podría tantearlo mediante gestos terrenales y convencionales.&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/Sle5rgm-0dI/AAAAAAAAALU/ez7LL48CYYk/s1600-h/TG_08_FlowerMonsterSm.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356954438919442898" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 125px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/Sle5rgm-0dI/AAAAAAAAALU/ez7LL48CYYk/s200/TG_08_FlowerMonsterSm.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Si el primer día me hubiera equivocado de portal, tal vez me hubiese convertido en él, y ya estaría incordiando con flores baratas sin aroma alguno a los tortolitos que pasean en dirección a la Barceloneta. Y tendería las toallas chapuceramente y miraría de reojo al vecino del edificio próximo, que estaría devolviéndome la mirada y pensando de dónde demonios puedo sacar tantas y tan deplorables rosas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Por ahora no quiero saber más de ese universo; lo que he descubierto de él hasta el momento ya me parece excesivo. Creo que ahora bajaré al paseo, y si le veo con su cadáveres de jardinería, no creo que pueda evitar señalarlo inquisitivamente como si acabara de bajar de un platillo volante. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-8788931887101240117?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/8788931887101240117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=8788931887101240117' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8788931887101240117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8788931887101240117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/07/el-abominable-hombre-de-las-rosas.html' title='El abominable hombre de las rosas'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/Sle5rgm-0dI/AAAAAAAAALU/ez7LL48CYYk/s72-c/TG_08_FlowerMonsterSm.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-7913174112714598385</id><published>2009-06-17T16:21:00.002+02:00</published><updated>2009-06-18T20:58:09.847+02:00</updated><title type='text'>Prodigiosa crónica del alunizaje umbilical</title><content type='html'>&lt;div style="MARGIN-TOP: 10px; FLOAT: right; MARGIN-BOTTOM: 10px; WIDTH: 75px"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,102,0)"&gt;He vivido tres años y medio dentro de un mamut, pero en ningún momento me creí aquello de "cuando llega el solsticio de verano, más vale tener cerca un p&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SjqN_Ljjt2I/AAAAAAAAALM/1OMwpIGyHic/s1600-h/00000hombresymujeresenlkn6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348743624029091682" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 191px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SjqN_Ljjt2I/AAAAAAAAALM/1OMwpIGyHic/s200/00000hombresymujeresenlkn6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;lan de pensiones". En realidad no recuerdo la concatenación de estos hechos; por lo que sé, según unas anotaciones de mi alter ego en una servilleta negra, nos hallábamos en una tierra gobernada por póngidos. Como en aquella obra de teatro de primeros de siglo, todo parecía ser más liviano, es decir, las cosas tenían la consistencia de los viejos paraguas. Por ese motivo, entiendo la caótica sucesión de tanto despropósito, pero no me lo tengáis en cuenta. Ya os avisé de que nadie había conseguido mezclar mercurio y sombras en un mismo recipiente. Un osario sudoroso, eso era; si le recorría la levadura del futuro, jamás pensaba en sostener más de un nido de buitres sobre su entrecuesto, y el relente de su mirada torva, siempre veteado de prisas, imitaba un crujir insoportablemente calcado al de su propia sordera. Cuando ella, la vetusta moradora del mar polvoriento, hacia alusión a la mazmorra o sus zarigüeyas inertes, todo temblaba como en un mal sueño de azucar quemado. Para la desgracia del zahorí, la noche cobraba un insoportable hedor a maiz huérfano. Sin saber cómo, se había adentrado en las entrañas purulentas de su propio ser, de un modo calcado a cuando, de niño, abatía a los cuervos arrojándoles nueces calcáreas y la sal más sometida al óxido. Aproximadamente un queso de bola conquistado por las larvas, y de hito en hito, miles de misivas a un satélite pobre en brillos. A la medianoche de cada mes, las huestes de serrín bogaban a través de algún viscoso afluente, como enajenados, en el surco de su ineptitud, y las escasas escamas aún blandían la osadía del fósforo. Igual que tras la sobredosis de sueño, cada arista cóncava bailoteaba sobre su pábilo y hacía de la danza una alegoría de la aniquilación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-7913174112714598385?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/7913174112714598385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=7913174112714598385' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/7913174112714598385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/7913174112714598385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/06/prodigiosa-cronica-del-alunizaje.html' title='Prodigiosa crónica del alunizaje umbilical'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SjqN_Ljjt2I/AAAAAAAAALM/1OMwpIGyHic/s72-c/00000hombresymujeresenlkn6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-515056070442196488</id><published>2009-04-29T15:42:00.002+02:00</published><updated>2009-04-29T15:45:51.318+02:00</updated><title type='text'>La importancia de volverse libro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SfhZ6xL8GbI/AAAAAAAAAK8/RIFf6dVdKu4/s1600-h/cabeza-de-libro.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330109025163680178" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 162px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SfhZ6xL8GbI/AAAAAAAAAK8/RIFf6dVdKu4/s200/cabeza-de-libro.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;Era jueves cuando la cabeza de Ernesto se transformó en un libro de tapa rústica y papel lacado, en cuyo lomo apareció grabado su nombre como vestigio de la vieja personalidad. Le disgustó tener que peinarse con raya en medio obligatoriamente, pero le consoló la brillantez que había adquirido tras la conversión; aunque su madre, aterrorizada, lo echó a escobazos de la cocina, él fue capaz de esgrimir una docena de razones para defender su respeto y derecho a la vida -paginada o no-, que si bien fueron ignoradas por ella y el resto de la familia, convencieron al librero del barrio para que lo contratara de relaciones públicas. Así, Ernesto entretuvo a vecinos y foráneos con peroratas y soliloquios, reconquistando su afecto, e incluso conoció a quien después tomaría por esposa, una joven de piel satinada que le dejara el teléfono escrito en la primera página de su cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-515056070442196488?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/515056070442196488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=515056070442196488' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/515056070442196488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/515056070442196488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/04/la-importancia-de-volverse-libro.html' title='La importancia de volverse libro'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SfhZ6xL8GbI/AAAAAAAAAK8/RIFf6dVdKu4/s72-c/cabeza-de-libro.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-2889926251981513308</id><published>2009-04-15T16:40:00.009+02:00</published><updated>2009-04-16T13:11:48.467+02:00</updated><title type='text'>De la voracidad y otros malos hábitos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;Durante la noche del Viernes Santo, María Jesús soñó que se comía al Sumo Pontífice empezando por las piernas, mientras éste proclamaba con solemnidad su bendición &lt;em&gt;urbi et orbe &lt;/em&gt;en algún idioma que ella desconocía y creyó identificar como latín. Ya de mañana, envuelta en remordimientos -por partida doble, al fin y al cabo el anciano era carne-, intentó vomitar en el retrete metiéndose los dedos por si hubiera quedado en ella algo del Papa, cuyo apar&lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SeY0Hld3UUI/AAAAAAAAAK0/M02qn60ay5Y/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 158px; FLOAT: right; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5325000914333290818" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SeY0Hld3UUI/AAAAAAAAAK0/M02qn60ay5Y/s200/untitled.bmp" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;atoso tocado sin duda le había sentado mal. Al dolor de estómago se le sumó el de la menstruación, siempre tan oportuna, pero no se atrevió siquiera a recurrir a sus analgésicos, pues había decidido ayunar en aras de mitigar las consecuencias de su pecaminoso sueño. A media mañana sufrió un vaído y decidió darse un paseo hasta la parroquia donde hiciera la comunión hace muchos años, templo en el que aún ejercía el párroco que la casara con el Señor siendo una niña. Nada más entrar, antes de buscarlo, se santiguó y realizó dos genuflexiones lentas, a modo de penitencia, y aunque le entró un brutal acceso de sed se contuvo de beber el agua bendita, que sólo usó para purgarse la frente. En eso salió el hombre de la sacristía, precedido de dos niños que se miraban con cara de susto, y al verla le indicó con un gesto agrio que la acompañara al confesionario. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;- Buenos días, Don Adolfo - se saltó el protocolo de puro nerviosismo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;- Cuántos meses sin visitar la casa donde te comprometiste con Dios - espetó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Rezaré dos avemarías, Padre.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Tres, por el padre, el hijo y el espíritu santo.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Vengo porque he pecado - le confesó sin saber cómo exponerle el asunto.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Lo sé -asumió muy circunspecto-. Sólo recurrís al Señor para mendigar su eterna bondad y misericordia. Y aun así Él os perdona, porque sois su rebaño. ¿Cuáles son tus pecados?&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Me averguenza contárselo, Padre...&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- ¡Te has deshonrado sucumbiendo a la carne y los placeres, como Belcebú! - bramó.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Baje el tono... - suplicó -. No, me conservo célibe y pura. El caso es que Lucifer o sus acólitos irrumpieron en mis sueños y me obligaron a acabar con el Sumo Sacerdote.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- ¿Estás diciendo que has asesinado al Obispo de Roma, al Siervo de los siervos? - se puso a temblar.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Estaba vivo todo el tiempo, en realidad, yo sólo...&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Jesucristo bendito... - le oyó santiguarse compulsivamente.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- He ayunado para purificarme - trató de justificarse María Jesús.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Eso no tiene perdón de Dios, hija mía.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Pero si yo nunca...&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Silencio - cortó autoritario -. ¿Cómo has osado cometer semejante pecado? ¿Qué has usado para hacer mártir a nuestro Pontífice? ¡Dime!&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- Me lo comí, Padre - dijo con naturalidad-. Crudo, mientras bendecía. Casulla y alba incluidas. La mitra me sentó fatal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;Del otro lado de la rejilla empezaron a surgir ruidos guturales, demoníacos, y María Jesús se asustó. Mientras salía a hurtadillas del confesionario, el párroco estalló y comenzó a gritar enfurecido, condenándola al fuego eterno y leer los evangelios cientos de veces, golpeando las paredes de madera con saña. Cuando ya huía espantada del templo, un ruido seco y atronador le hizo volverse; el confesionario había volcado por las embestidas del anciano, que se encontraba atrapado bajo el amasijo de tablones y seguía intercalando crudelísimas penitencias entre las palabras de auxilio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;De nuevo en la calle, sucumbió a otro desvanecimiento más fuerte y tuvo que sentarse en mitad de la acera. Pasaron unos niños, pero ninguno se inquietó por su gesto desmadejado ni la postura, tan infrecuente en un adulto. Tras ellos venía un joven cura portando en brazos un paquete, quien sí reparó en ella y se interesó por su estado. Preocupado, sin saber bien cómo reanimarla, abrió el paquete y extrajo un fajo de hostias sagradas, que bendijo allí mismo y ofreció a María Jesús preguntándole primero por su fe y nivel de pecados actual.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;- Vengo de confesarme, estoy limpia - juró con un hilillo de voz, metiéndose el pan en la boca con ansia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;El sacerdote abrió después una pequeña y lujosa botella que contenía vino de misa, limpió el borde con el hábito y le hizo beber un trago que terminó de devolverle el color a sus mejillas de color talco. Se incorporó ayudada por el religioso, que se inquietó al ver una pequeña mancha de sangre sobre el enlosado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;- ¿Está usted herida?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;- No, Padre, es mi periodo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;- Ah - se calmó y avinagró el gesto a la vez -. Entonces debo decirle que me ha engañado, pues sí poseía un pecado de difícil expiación. Tendría que sentirse culpable por no haber utilizado su simiente para engendrar un nuevo cristiano; ahora es como si hubiera acabado con una vida humana. ¿Se da cuenta?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;- Pero - comenzó a malhumorarse María Jesús, sintiendo que un jovenzuelo como aquél no debía recriminarle nada por mucho cura que fuera - yo soy célibe y casta. Respeto el cuerpo que me entregó nuestro Señor. ¿No piden ustedes eso cada domingo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;El sacerdote la miró sin saber qué replicar, entornado unos ojillos de ratón asustado. En este instante, de modo providencial, una procesión de Semana Santa apareció doblando la esquina en silencio, portando la talla de una virgen. Delante del séquito caminaban de rodillas dos encapuchados con la espalda al aire, fustigándose. Él aprovechó para girarse hacia ellos y trazó una cruz en el aire a modo de bendición por su incondicional devoción, provocando un gesto orgásmico en las plañideras que daban agua a los costaleros. María Jesús, quien nunca había asistido a aquellos desfiles de gratuita autoflagelación, se horrorizó de pronto y vomitó todo el banquete sagrado que le ofreciera el joven samaritano, cuya sotana salpicó de pequeños fragmentos de lo que parecía una carísima tela bordada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;- Y usted - se dirigió al asqueado religioso, limpiándose la boca y señalando a los penitentes arrodillados - ¿No se sacrifica como nuestros hermanos?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#006600;"&gt;Él arrugó la cara y se recolocó el alzacuellos, incómodo. Después palideció un poco, dio media vuelta sin añadir palabra y caminó en dirección a la iglesia, donde en ese instante entraban apresuradamente dos asistentes de sanidad camilla en ristre. La procesión terminó de pasar, y María Jesús alcanzó a ver decepcionada las manchas de sangre que los devotos habían abandonado sobre el asfalto. Con una mueca de asco, dio la espalda al escenario de tan fanático espectáculo y decidió irse a desayunar con la limosna que siempre le solicitaba Don Adolfo, a pesar de la falta de hambre que le había provocado una fe tan indigesta como la suya.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Am&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;en&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt; - dijo entonces eructando como si acabara de darse un banquete grasiento, con la mirada clavada en el cielo.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-2889926251981513308?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/2889926251981513308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=2889926251981513308' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/2889926251981513308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/2889926251981513308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/04/de-la-voracidad-y-otros-malos-habitos.html' title='De la voracidad y otros malos hábitos'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SeY0Hld3UUI/AAAAAAAAAK0/M02qn60ay5Y/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-8729354783729179053</id><published>2009-01-26T15:13:00.010+01:00</published><updated>2009-01-30T11:13:19.308+01:00</updated><title type='text'>Aspirales</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,102,0)"&gt;Hay dos cosas que no soporto en este mundo: las espirales y el ruido de la aspiradora. Supongo que si ambas confluyeran en algún momento de mi vida -una espiral que al girar produjera ese odioso estruendo-, me vería forzado a ponerle fin en caso de que no lo decidiera ella por cuenta propia, porque muchas vidas poseen un oscuro mecanismo de aniquilación que puede activarse de manera insospechada y sin consultarlo con el dueño. Dicen que la combustión espontánea surge de ahí; son vidas con la calidad de un fósforo y tendencia a arrimarse a la lumbre equivocada, y esto no se refiere sólo a lo físico, pues los peores detonantes cuelgan como una guillotina en cada mente. No se puede agitar un cóctel mal elaborado, porque el resultado nunca será bueno. Volviendo a las espirales, una vez me contó un vendedor de electrodomésticos que esta malformación geométrica no surgió de la propia naturaleza como siempre se había comentado -denigró con descaro la perfección de los huracanes y remolinos acuáticos-, sino que el ser humano la fue generando de modo absurdo por su manía a simplificar lo que veía. &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,153,0)"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,102,0)"&gt;Es decir, por ejemplo, que ante una deliberada disposición de círculos concéntricos, el hombre tendía a unirlos inconscientemente; a partir de esa base, a multitud de teóricos se les empezó a llenar la boca con la expresión "&lt;em&gt;la vida es una espiral sin sentido&lt;/em&gt;", pero curiosamente a ninguno de ellos se le ocurrió buscárselo. Tanto me intrigó la teoría del vendedor que sentí la perentoria necesidad de preguntarle por sus odios más acérrimos, aquello que le desquiciaba proverbialmente. Él, al oír la cuestión, se atusó el cuello de la camisa y contestó muy envalentonado que la única cosa que no lograba soportar era una calabaza flotando en un río -al parecer toleraba la suspensión en cualquier otra masa de agua-. Quise indagar en esa rara fobia, pero él empezó a impacientarse y a insistir en si pensaba comprar o no la aspiradora por la que había preguntado. Sus pocos modales, junto con la envidia rabiosa que me provocara tan poco corriente aversión, hicieron que perdiera los papeles y terminé arrojándole el aspirador a la cabeza hecho un basilisco, justo antes de salir como una flecha por la puerta automática del establecimiento. Después me sentí bastante mal y acabé en un bar próximo tomándome un chato de vino para aplacar la culpabilidad, mientras maldecía en voz baja que pudiera decirse tanto aspirador como aspiradora -la ausencia de un género concreto era la tercera cosa que más podía aborrecer-. Al rato entraron dos personas comentando la agresión que había tenido lugar en la tienda de menaje del hogar contigua; que si el dependiente sin sentido,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,153,0)"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,102,0)"&gt; un lunático de dos metros, que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,153,0)"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,102,0)"&gt;al huir había intentado tocar a unos niños... Me alegró que la descripción no encajara conmigo, pero sobre todo disfruté oyendo de sus bocas las primeras declaraciones del impertinente vendedor, quien nada más recuperar la consciencia aseguró haber visto espirales girando en el vacío. Apuré los posos del vino y me fui sin pagar, satisfecho de la doble tropelía, aunque algo asqueado porque los testigos tenían pinta de hermafroditas muy poco concretos. Como hacía sol me pareció apropiado ir caminando a casa y evitar la sauna móvil que era el autobús ya desde temprana primavera, pero esa decisión, a priori inocua, me condujo a un fatal hallazgo; cuando avanzaba en dirección al centro, observé que en el riachuelo paralelo a la carretera flotaba inerte una pequeña calabaza naranja de vetas verdes. Enseguida me acordé del vendedor contuso, y en pleno acceso de compasión descendí hasta a la orilla para cogerla en brazos cual vulgar Moisés, por si al pobre se le ocurriera pasar por allí y encontrarse con la cucurbitácea perdida. No tardé mucho en arrepentirme; la hortaliza pesaba como si estuviera llena de plomo y despedía un hedor a cieno repugnante, además de empaparme la camisa de agua sucia. En cuanto llegué a casa la solté -sin saber por qué demonios no me había deshecho de ella por el camino- con tan mala suerte que resbaló desde la mesa de la cocina y cayó al suelo estallando en incontables pedazos de color ámbar. Estaba seca y medio podrida. Me puse nervioso a causa del estropicio y busqué la escoba, sin éxito, lo que me obligó a recurrir a la aspiradora para eliminar los restos de aquella masacre vegetal, sin que pudiera recordar tampoco de dónde había salido tan abominable artefacto. La conjura de su estruendo y los efluviuos casi venenosos de la calabaza me reportaron unas náuseas incontrolables, tanto que acabé por inclinarme sobre el inodoro a vomitar con el dinamismo de un bulímico experimentado, sin aspavientos. En el agua se formó una película granate a causa del vino del arrepentimiento, y aunque no me asqueó ni molestó acabé pulsando el botón de la cadena para dar buena cuenta de ella. El líquido comenzó a girar violentamente hasta convertirse en una espiral perfecta, mareante, horrorosa, casi tanto como el rugido de la cisterna, de súbito terriblemente parecido al del aspirador -u aspiradora-. Entendí entonces que aquel era el preciso y concretísimo instante previo a mi fin, y todo se volvió de color naranja intenso. Cuando me desperté estaba tendido sobre el suelo de un gran almacén de electrodomésticos, rodeado de tostadoras, exprimidores de cítricos, planchas de pelo y depiladoras, a los pies de dos hermafroditas que me miraban consternados, como si  un gigante acabara de golpearme con todas sus fuerzas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-8729354783729179053?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/8729354783729179053/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=8729354783729179053' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8729354783729179053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8729354783729179053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/01/aspirales.html' title='Aspirales'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-562154473189822830</id><published>2009-01-14T20:02:00.005+01:00</published><updated>2009-01-22T15:29:14.385+01:00</updated><title type='text'>Habitabilidad de la caries</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Se mire a donde se mire, uno tiene la sensación de vivir en un agujero horadado a golpe de imprudencias morales. No todos los huecos tienen paredes o límites contemplables; en el nuestro, sin ir má&lt;/span&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SW43xKagyvI/AAAAAAAAAKc/8ycxh0QaO2k/s1600-h/Habitabilidad+de+la+caries.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291227929955584754" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 134px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SW43xKagyvI/AAAAAAAAAKc/8ycxh0QaO2k/s200/Habitabilidad+de+la+caries.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;s lejos, éstas se erigen a partir de prejuicios y valores de nulo pedigrí, cimientos que junto a la ceguera fraternal de los homo sapiens forman una urdimbre tan invisible como pesada e infraqueable. Y lo que es más grave, sin fecha de caducidad. Porque la intolerancia humana ya nació siendo anacrónica, un sinsentido. ¿Se puede llegar a ser una caries dentro de la propia caries? Cuanto menos, es viable vivir ahí incrustado, pero no tanto convivir con congéneres ya podridos de serie, autoproclamados los contaminantes del elixir social. La perentoria tarea de sanar éste, nuestro agujero, pasa por erradicar aquello que lo ennegrece y deteriora, si bien el cometido obliga a convertirse en algo muy parecido a aquello que se destruye. Es, digamos, el arancel por un beneficio que siempre se hallará al otro lado de donde nos encontremos, y que a cada cual le saldrá más o menos caro, según el valor de la cuenta corriente de su conciencia. El mundo necesita una endodoncia de guardia, es evidente, y hasta que no se descubran nuevas piezas de marfil a estrenar, habrá que esmaltar y depurar la actual. Al menos estos días de nieve tiñen de blanco una caries que es apenas un hábitat carbonizado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-562154473189822830?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/562154473189822830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=562154473189822830' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/562154473189822830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/562154473189822830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2009/01/habitabilidad-de-la-caries.html' title='Habitabilidad de la caries'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SW43xKagyvI/AAAAAAAAAKc/8ycxh0QaO2k/s72-c/Habitabilidad+de+la+caries.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5771686954160916980</id><published>2008-11-18T16:03:00.010+01:00</published><updated>2009-01-22T15:30:06.821+01:00</updated><title type='text'>Mitad, el vértice</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Cuando decide caminar lo hace sin apenas interés por los pasos dados y a dar, sobre trazadas poco rectilíneas, como si le hubieran hecho los pies atropelladamente en una tarde de aburrimiento y funcionasen a medias. Pero al fin y al cabo es caminar, porque llega a donde quiere llegar. A veces piensa también a la mitad, respira a la mitad, mira a la mitad, o sólo precisa de la mitad de los parpadeos que de costumbre, como un tic que se va curando, pero de esas cosas nadie se da cuenta, ni siquiera él, porque esa noción siempre se le queda en la mitad con la que no va pensando. Y consigue lo mismo que todos aquellos que malgastan energías en cada cometido. Él profesa el pragmatismo, raciona su vida igual que los que mueren en el desierto racionan el agua hasta el último día, cuando creen ver la flor más bella del mundo, la que crece sólo en sueños suyos y de pronto sobre la arena -el humus dorado de la ensoñación-, y entonces la riegan y gastan todas sus reservas en ella, las de agua y las de afecto, de esperanza y de tesón, y se quedan abrazados a su tallo hasta que apuran también las últimas gotas de vida del odre errante y agrietado que son. Él siente que se agrieta a veces, cuando camina y cuando no, pero eso tampoco lo nota nadie, porque él sólo se cuartea por dentro, a él se le arpa un alma mal lubricada, y los demás ven únicamente una cara en la que se ha doblado una sonrisa. Procura andar por caminos vacíos, serpenteando, a pasos acelerados y cortos, tal como la vida transcurre por él, viscosamente, con una textura de lija, y al final siempre hace morir esa senda suya en el mismo punto; un punto que no es un final en sí mismo, ni una clausura, sino un vértice inseguro, difícil de atrapar como una mariposa fea y grís que, como él, vuela rápido y dando bandazos mientras las b&lt;/span&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SWb7m7BBFNI/AAAAAAAAAKU/oEFSw0006mQ/s1600-h/La+flor+en+el+vÃ©rtice.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5289191458488784082" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 134px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SWb7m7BBFNI/AAAAAAAAAKU/oEFSw0006mQ/s200/La+flor+en+el+v%C3%A9rtice.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;ellas se pavonean con alas vagas para dejarse ver, delicado como el polvillo que las sostiene, un punto que se estropa igual si se manosea y no es tratado dulcemente, como las flores de élitros que germinan en páramos esteriles. Él mira el vértice desde lejos, aunque lo hace a medias por miedo a destruirlo, pues lo contemplaría con todas sus fuerzas si se le dejara elegir, y lo toca con manos invisibles para no desgastarlo. Y cada tarde, cuando el camino se le extingue, da un paso más que el día anterior, alargando la huella dejada por aquella serpiente que le muerde la vida, y se queda más cerca del vértice donde brota el ángulo de la satisfacción, donde quisiera apoyar ambos pies y saltar para cambiar la trazada del camino y comenzar la segunda mitad del viaje, con mucho cuidado de no pisar la flor que allí ha crecido, ha visto ir creciendo en el légamo de la rutina, su flor en su desierto, la que le mete todas las mariposas del mundo en las tripas, su flor en su vida arrasada, que no está a medias porque ya se le ha llenado de años, que espanta como a moscas insolentes golpeándose el pecho, allí, junto a su flor, su mitad, que no es sino la pura compleción de sí mismo, golpeándose el corazón, avisándole de que nunca le permitiría amarla con sólo la mitad de sus fuerzas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5771686954160916980?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5771686954160916980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5771686954160916980' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5771686954160916980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5771686954160916980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2008/11/la-mitad.html' title='Mitad, el vértice'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SWb7m7BBFNI/AAAAAAAAAKU/oEFSw0006mQ/s72-c/La+flor+en+el+v%C3%A9rtice.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5747451813381651288</id><published>2008-10-16T22:54:00.005+02:00</published><updated>2008-10-17T00:18:13.894+02:00</updated><title type='text'>El estanque negro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Cuando un conato de gripe te tumba, aprovéchalo y medita. Eso hice en el ecuador de la semana, reposar y marginarme del mundanal ruido después de mucho tiempo sin regalarme un ratito de ausencia social, esos que me conceden un hiato virgen para escuchar lo que yo mismo tengo que decirme. Porque nadie más me iba a entender mejor que yo, y es que si se piensa con la mente abierta, ha de hacerse con la cabeza cerrada. Y pensaba, en el presente que me mordisquea el alma. Como el otoño me diera tregua y el sol garantizaba dos docenas de grados, cogí la bici por montura y partí hacia el monte colindante, al estanque donde suelo ir a sentarme y vender mi tiempo a la conciencia. Pero, sorpresa predecible, estaba seco y minado de excrementos caninos en la orilla; hasta a sus escasos tres palmos de agua les había afectado la carestía que nos restriegan en los medios, falsa o verdadera, no lo sé. Lo cierto es que cada vez hay menos para repartirse, hasta en cosas que no pueden contabilizarse ni acotarse con límites, y si ni la propia vida se rige ya con lógica y sus pilares tiemblan, ¿cómo va a funcionar bien la sociedad que la padece? Porque, y aunque se me tache de genocida o demagogo, cualquiera se fía de un mundo anárquico y descompensado, de directrices descabelladas, del que se van los&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SPe8R0HlFeI/AAAAAAAAAJk/moSEIb01Njw/s1600-h/IMG_2388.JPG"&gt;&lt;/a&gt; capaces de reconducirlo y donde quedan los que lo envenenan y hacen enfermar aún más, un mundo en el que mientras unos no encuentran un amor al que entregarse otros destruyen y asesinan a quien se lo juró sin merecerlo, en el que muchos anhelan y a veces ni pueden formar familia de dos generaciones al tiempo que otros lo logran y acto seguido intentan venderla, alquilarla o arrancarle la vida. Toda esta chapuza sólo pudo ha&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SPe9ZrDZPuI/AAAAAAAAAJs/8U-5ZbDZTxg/s1600-h/IMG_2388.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257879338729684706" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SPe9ZrDZPuI/AAAAAAAAAJs/8U-5ZbDZTxg/s200/IMG_2388.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;cerla un niño henchido de rencor y rabia, quizá ese famoso creador del que tanto presumen unos, aquellos que promulgan su bien categórico mientras pretenden tatuar homosexuales a la usanza nazi con una mano y tocar a niños con la otra, o los que vacían la parte racional de la cabeza para llenarla con la mierda que escupe un enfermo desde su altar de oro, incitando al odio y la muerte, un ejemplo de aquellos especímenes que jamás debería albergar un útero humano. Como hace poco decía una mente pensante -en peligro de extinción-, es insultante que un mindundi gane millones cantando y un científico no. Es sólo un ejemplo de miles, se me ocurren multitud de formas de expresar la descompensación de este, nuestro agujero. Nunca funcionará, aceptémoslo. Todo lo maravilloso puede arrebatártelo un buen día el psicópata de turno, el resentido de cada esquina, un mero apologista de la envidia, el más imbécil de los politicastros. Pero aunque todos me sigan colgando la etiqueta del pesimismo, entended esto como un reconocimiento de todo lo bueno que nos merecemos y se nos niega, como una reflexión que hacer para no bajar la cabeza sumisos y seguir con ganas de arreglar el mundo. Sólo busco denunciar la locura en la que estamos convirtiendo nuestro entorno, que deberíamos cuidar y mimar, con criterio y altruismo. Con lo fácil que es ser feliz y lo complicado que se empeña en ponérnoslo el prójimo, o nosotros mismos, idiotas perdidos, tan propensos a buscar el dolor y poder seguir quejándonos. Esta maquinaria está oxidada, y si miramos cómo cruje y se hace virutas, acabará por volverse algo irrecuperable. Acabará sucediendo, si seguimos consintiendo todo a los descerebrados del mitin y la batuta, a las lobotomizadas eminencias de la túnica y el mazo, a las sabandijas que se aprovechan de su inconsciencia, a la corruptela de la pipa y la placa, a los que han perdido sus valores porque han visto al vecino tirarlos a la alcantarilla cuando nadie miraba. Porque es más fácil así, porque siempre gana el que hace trampas, el que es niño en un juego de adultos, la sanguijuela entre gusanos desdentados. Si pudiera permitírmelo, compraría otro mundo a estrenar y demostraría lo fácil que es hacerlo girar sin trompicones, pero si ni siquiera tengo derecho a un empleo acorde y una ratonera a precio de taj mahal, cualquiera me convence de ello. Yo seguiré yendo a mi estanque, que no es poco, y ya se llenará, o lo colmaré yo mismo escupiendo verdades. Si no nos vuelven a prohibir pensar...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5747451813381651288?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5747451813381651288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5747451813381651288' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5747451813381651288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5747451813381651288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2008/10/el-estanque-negro.html' title='El estanque negro'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SPe9ZrDZPuI/AAAAAAAAAJs/8U-5ZbDZTxg/s72-c/IMG_2388.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5542705556477954632</id><published>2008-09-23T19:40:00.002+02:00</published><updated>2008-09-23T20:12:19.993+02:00</updated><title type='text'>¡Coño, el otoño!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Cuando salí ayer a la calle ya sospeché de su llegada, no por el fresco, la lluvia inoportuna o la ropa de abrigo aún mal planchada sobre los transeúntes; más bien era la sensación extraña que me invadía al caminar, al recorrer los pasillos del metro como el ganado urbano de caras mustias, esa sensación que parece nostalgia pero no lo es, aunque conmueve de forma parecida e inexacta. Fue tan preciso el cambio de estación con el del clima que todo se me trastocó excesivamente, aunque, por otro lado, sentí de nuevo la presencia de la inspiración, que se había reblandecido con el calor o an&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SNkxasqgUbI/AAAAAAAAAJc/5Abe9Gc9W1M/s1600-h/autumn1573.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5249281175412822450" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SNkxasqgUbI/AAAAAAAAAJc/5Abe9Gc9W1M/s200/autumn1573.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;daba de vacaciones sin haber pedido la venia. Y así he conseguido reconquistar el páramo, que ya era hora. Inopinadamente, el otoño es un intervalo algo accesorio, ese que suele ser favorito de quien no puede disfrutar plenamente del verano por el trabajo, se pasa la primavera encerrado por la alergia y el invierno por el constipado, pero cada año acude sigiloso cargado de una extraña propensión a provocar conductas y episodios pintorescos, esos que tanto me gusta padecer y después recopilar en este espacio. Ayer mismo, una mujer con la cara naranja como una zanahoria me preguntó por una calle -en la que estábamos, no esperaba menor despiste-, y comprendí que efectivamente el estío ya era pasto del reloj biológico terrestre. Lloverá, y mucho, según dicen, pero habrá que resignarse; si es el precio por poder disponer otra vez de la capacidad creativa, la recibiré con brazos y boca abierta, que hay crisis y beber del grifo es un lujo sólo al alcance de los especuladores. Con suerte, antes de jubilar este memorable año terminaré de parir mi indecisa novela, que se empezara a gestar hace ya demasiados meses, y de la cual podrá disponer cualquiera que me la reclame, por supuesto. Y paciencia con el frío, que hay cosas peores con las que temblar...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5542705556477954632?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5542705556477954632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5542705556477954632' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5542705556477954632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5542705556477954632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2008/09/coo-el-otoo.html' title='¡Coño, el otoño!'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1mRTxE0S8t4/SNkxasqgUbI/AAAAAAAAAJc/5Abe9Gc9W1M/s72-c/autumn1573.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5541862453530959812</id><published>2008-06-13T01:12:00.005+02:00</published><updated>2008-06-13T02:07:49.166+02:00</updated><title type='text'>Ensayo sobre la categórica estupidez</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Hace cosa de tres minutos y medio he leído una noticia que me ha dejado, cuanto menos, flipando en cuatricromía. Suelo deleitarme con aquellos pequeños acontecimientos -de ordinario relegados a páginas interiores y esquinas intrascendentes del papel- que por surrealistas, tiernos, morbosos o chocantes me hacen olvidar el detritus de la primera plana, pero en ocasiones me topo con excrementos del siglo XXI como éste. Antes de suscitaros la mala leche os adelanto dos de ésas a las que me refiero, como el hallazgo de un hombre muerto, con un profiláctico engarzado en su miembro y una cobra en la mano, la cual era causante de la defunción y presentaba a su vez mordiscos del finado (no se sabe quién mordió primero o si la sierpe estaba a punto de ser violada), o la aparición de otro, un poco más vivo, encerrado en el receptáculo de una morgue y abrazado a su novia recientemente fallecida, junto a la cual pretendía ensayar una galopante y letal hipotermia (incluyo este suceso entre los tiernos, y no entre los morbosos). Volviendo al foco de esta crítica, dicha noticia se refería al estricto e impecable trabajo de los encargados de seguridad de la T5 de Heathrow (aeropuerto más importante de Londres), quienes impidieron el acceso a un joven por llevar en su camiseta la imagen de una pistola. Sí, suena a coña, y espero que así sea. Lo triste es que no era un arma convencional; el estampado de la prenda correspondía a Optimus Prime, líder de una banda de robots de la serie Transformers (un clásico que recordarán los de mi generación, llevada al cine hace poco). Para los que no conozcan a dicho personaje, se trata de un enorme camión que se transforma en cyborg de forma humana -más o menos- y viceversa, y uno de cuyos brazos adopta la forma de una sofisticada arma de fuego, tan futurista y alejada de las convencionales que bien podría ser un carísimo cascanueces o disparar vinilos de los Ramones. Según la British Airways, a saber, el colmo de la erudición dentro de las aerolíneas (recordemos que ahorraron 450 millones de libras por racanear las aceitunas de su comida a bordo), no pueden facilitar la entrada a pasajeros con bombas o palabras soeces impresas en su vestuario. De hecho, amenazaron al terrorista en potencia con arrestarlo si se volvía a enfundar la camiseta una vez superado el control. No comment. En el texto se hacía alusión a perogrulladas similares, de pasajeros a los que no se les permitió embarcar por llevar raquetas de tenis, bocadillos con demasiada mayonesa, un premio Goya, piercings en los pezones o letras árabes en la ropa. No sabría qué añadir sin quedarme corto o sin ser demasiado poco ofensivo, así que dejo que cada uno saque sus propias conclusiones. Desde luego, la psicosis por la seguridad ha vuelto rematadamente gilipollas a medio mundo. Ayer, sin ir más lejos, no pude entrar de primeras en la exposición de Alphonse Mucha en Caixaforum (estupenda, a la sazón) por llevar un paraguas de bastón. ¡Claro!, pensé yo, los paraguas de pincho o los plegables son inservibles para destrozar una obra de arte... La próxima vez iré con un cuchillo ja&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/SFG5Afb6v8I/AAAAAAAAAGs/o3LO-fpp2uE/s1600-h/stupidMonkey.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211149661934108610" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/SFG5Afb6v8I/AAAAAAAAAGs/o3LO-fpp2uE/s200/stupidMonkey.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;monero, bolas de petanca, un soplete, destornilladores varios, aguarrás mezclado con Channel nº5 y chicles, que de esas cosas no dicen nada, y de paso preguntaré qué demonios tienen en contra de los paraguas de bastón (quizás una fobia del comisario, supersticioso de postín, o un extrañísimo anti-fetichisimo, quién sabe...). Ya parece imposible ir de un lado para otro sin que a uno lo atosiguen con descabelladas exigencias y protocolarias rarezas que sólo entran en las aserrinadas cabezas de los responsables. ¿Acabaremos todos igual de locos? Eso debe de ser contagioso, jamás pensé que el Homo Sapiens fuera capaz de caer tan bajo. Si resucitaran los Erectus, a ver quién se atrevía a distinguir unos de otros. No hay más que ver a los camioneros, quienes se comportan de forma idéntica, destrozando como irracionales todos los objetos que no son de su agrado y colgándose como monos de las cabinas de sus compañeros menos encendidos (luego hablan de atropellos...). Menos mal que sus camiones no se transforman en robots y se lían a tiros, porque si sólo con aparcarlos en el carril derecho ya sumen al país en el caos, no me quiero ni imaginar los destrozos. En fin, prefiero poner fin a este ensayo sobre la estupidez porque no consigo procesar las hazañas de mis congéneres, y además tengo mucho que hacer, mañana voy a Wimbledon a pelotear un poco y antes he de recoger mi camiseta personalizada de la tienda. Sale un cartucho de dinamita alegando que la reina madre es una incurable meretriz decimonónica, aunque no lo entenderán porque está escrito en árabe. ¿A que no sabéis qué llevo para comer a bordo? Sólo espero que de camino al aeropuerto no me den un Goya al mejor vestuario...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5541862453530959812?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5541862453530959812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5541862453530959812' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5541862453530959812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5541862453530959812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2008/06/ensayo-sobre-la-estupidez.html' title='Ensayo sobre la categórica estupidez'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/SFG5Afb6v8I/AAAAAAAAAGs/o3LO-fpp2uE/s72-c/stupidMonkey.gif' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-4664506081170513996</id><published>2008-05-04T19:00:00.008+02:00</published><updated>2009-06-29T15:42:14.113+02:00</updated><title type='text'>Esa cosa nostra...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Unas pocas horas delante del ordenador bastaron para organizar y dar forma a nuestro periplo Siciliano; hostales, rutas, billetes de autobús, de avión, facturación... Intentamos mandarnos a nosotros mismos por fax, pero cuando se nos ocurrió ya habían cerrado todos los cibercafés, y en los coffee-shop nos proponían viajes de otro tipo, lo que nos era poco útil en ese momento. Llegamos a Bremen tras padecer un absurdo y poco ortodoxo control de aduana por parte de dos incompetentes guardias alemanes -¡Viva la Europa sin fronteras!-, a quienes les bastó vernos jóvenes y provenientes de Holanda para preguntarnos por hipotéticas posesiones de estupefacientes y sustancias aturdidoras, e incluso revolver en nuestra bolsa de comida como perros hambrientos (pastores alemanes, dedujimos). En la terminal, tan pequeña que dudamos si era tal o una maqueta levantada para entretener a los viajeros, nos tocó esperar dos horas más de lo previsto por unas prácticas militares que estaban teniendo lugar en el aeropuerto de Trapani, nuestro destino en la isla hostigada por la bota transalpina. No dijimos nada por si los causantes de las prá&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/SCBoeupjLSI/AAAAAAAAAF8/Ket7QDDwSxE/s1600-h/DSC02035.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197268847113219362" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/SCBoeupjLSI/AAAAAAAAAF8/Ket7QDDwSxE/s200/DSC02035.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;cticas eran los mismos teutones que nos habían olisqueado los pasaportes y la entrepierna, como buenos sabuesos, y tras la demora y el viaje de rigor tomamos tierra en otra terminal tanto o más exigua, impregnada de la dejadez caótica italiana en lugar de la pulcritud minimalista de los germanos. Media horita adicional de autobús y llegamos a la ciudad en sí, cuya estación, tranquila en la noche, se preparaba para el jaleo diurno. Nos dejamos guiar hasta el hostal por una políglota anciana de la propia Bremen que también se alojaba allí, a la cual llevé amablemente la maleta en agradecimiento por hacer de lazarillo, si bien pronto vería que hubiera sido más apropiado endosarle mi mochila, y no al revés. En el corto paseo no nos pasó desapercibida la decadencia de la urbe, portuaria y confiada a la exportación de sal, ni el grasiento aspecto chulesco de nuestro posadero, que nos condujo escaleras de caracol arriba hasta nuestra estancia, la más alta, en plena azotea, acogedora. Cenita improvisada en la cama y a recargar baterías. Madrugón relativo, estiramientos entre los tejados que evitaban mirar a las fachadas que los sostenían, desconchadas por el salitre, despedidas y desayuno incluido en una cafetería próxima. Café italiano y emparedado, creo que una de mis primeras experiencias con el popular bed&amp;amp;breakfast, del que me he hecho fan. Así nos echamos a la calle, donde al rato nos encontramos a nuestra guía recorriendo el paseo marítimo con ritmo militar, y a quien seguimos a duras penas por las callejuelas plagadas de iglesias, que se quedaban pequeñas para alojar la verborrea de la inagotable y canosa caminante, incansable y solitaria viajera, suficientemente autosuficiente, madre de una hija que hablaba ocho idiomas enyugada con un descendiente de los reyes de Nápoles, Decidimos llamarla Doris, pues no existía tiempo entre s&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/SB49MepjLQI/AAAAAAAAAFs/lRUNCyeSSbs/s1600-h/IMG_0200.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;us historias para preguntar por el verdadero nombre. Nos desprendimos de ella en la oficina de turismo, después de desestimar una incursión a las ruinas de Selinunte por incompatibilidad de transbordos. Acopio de provisiones y cerveza y de nuevo al bus; tres horas hasta la próxima parada, Agrigento, al sur de la isla. Un agradable calor mediterráneo nos recibió en la estación y acompañó por entre las estrechísimas calles que brotaban de la Vía Atenea, avenida principal. Un amable y rollizo lugareño nos atendió en la oficina de turismo, aunque perdimos parte de la información por mirar embelesados las peculiares malformaciones que se arracimaban en sus lóbulos, a modo de uvas cerúleas. No tardamos en dar con el hostal, escondido en un callejón de apenas un metro. Cordialísimo recibimiento e invitación a café, en una casa típica de aspecto renovado, con una habitación que ya quisieran muchos hoteles. Y por treinta cochinos euros. Al salir a curiosear conocimos al dueño -cuyo nombre he olvidado-, quien sirvió más café y se ofreció gentilmente para mostrarnos la ciudad al caer el sol. Decidimos recorrerla a nuestro aire, algo escamados ante tanta hospitalidad, y resultó delicioso perderse por los laberintos de casas e iglesias de arenosa apariencia. Agrigento es una ciudad con vidilla, encanto, una combinación de idiosincrasia pueblerina y lavado de cara turístico, que mezcla comercios de moda al último grito -indispensable para los italianos- con talleres de oficios de antaño en los que se trabaja al margen de las tendencias. Birra fresca y cena de pescadito en un recóndito y típico restaurante, con truffato poco casero de postre. Por la mañana más café y tostadas, incluidas en el irrisorio precio, e interesante charla con el propietario, de profesión fotógrafo y periodista, bien querido por sus colegas de Il corriere della sera y bien odiado por la mafia siciliana, a la que no le agradan sus intentonas de evidenciar lo descabellado y corrupto de crear industrias del gas en el Valle de los Templos. Intercambio de e-mails y directos a dicho valle, situado a la entrada de la ciudad, donde los rest&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/SCBoO-pjLRI/AAAAAAAAAF0/hfSdTw8cpVM/s1600-h/IMG_0200.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;os de la necrópolis se torran al sol y los turistas desembolsan ocho euros para verlos, cuatro si se es joven o estudiante de ciertas disciplinas, entre las que no se incluye arquitectura, por causas desconocidas. Abalorios africanos, perdidos entre las piedras, foto con turistas japoneses, sorbete de limón y de vuelta a por los bultos, bien custodiados por nuestro compañero de profesión, si es que aún se lo permiten ser. Un par de horas en el autobús, diluidas en cabezadas, y nos inyectamos de lleno en el corazón de la alocada y caótica Palermo, un desorden sin parangón. Motos desbocadas con jinetes a pelo descubierto, coches desbordando la capacidad de los carriles, ciclistas temerarios poseídos por la locura del asfalto, peatones cruzando por sitios inverosímiles... Tan sólo los perros, inmunes al estrés y la estupidez, yacían desperdigados por las aceras en las pocas sombras que ofrecía aquel día casi estival que nos recibió. A esta vorágine enloquecedora se sumaba la manía de los lugareños -e italianos en general- de no bajar jamás de los cien decibelios, un hecho tan grave que han decidido retirar definitivamente el verbo susurrar de su vocabulario. Siendo éste un rasgo fundamental por el que se reconoce a un transalpino, ni mucho menos se puede ignorar la nueva tendencia de los púberes: esclavizarse incondicionalmente a la moda y la frivolidad de la estética. Y es que ni uno solo de ellos se pasea sin un peinado especial y llamativo, recién salido de la pasarela Milán, y por supuesto jamás sin atuendos a la altura: vaqueros ajustados, abrigos hinchados y con pelo sintético -aunque una veintena de grados invite a lo contrario-, camisetas entalladas con motivos que señalan un estado de pseudo-rebeldía que no se veía desde la eclosión del Pop Art, y sin olvidar nunca las popularísimas gafas de mosca (sucedáneos de Ray-ban por lo general), que indefectiblemente han de ocultar la parte superior del rostro y no deben ser retiradas bajo ningún concepto, ni de noche, sólo para limpiarlas y cuando no haya nadie alrededor. Al margen de esta peculiar e incipiente idiosincrasia (y juraría que gran parte de los jóvenes allí presentes eran peninsulares de visita), se respiraba un ambiente bastante mediterráneo, con vetas del norte de África, bien humorado y alegre, síntoma inequívoco de la presencia del cromosoma latino. En muchos comercios y restaurantes se podía entrar dando a gritos los buenos días o tardes y ser atendido como en el bar de abajo de toda la vida. En los barrios que flanqueaban algunas arterias principales se percibía ese africanismo del que hablo; bien podrían ser muchos replicas insulares de Tetúan, Hammamet o Nueva Delhi -aunque no he estado-: bloques de casas a medio habitar, deteriorados y sucios, igual que las calles, angostas, lóbregas, destilando pobreza y al mismo tiempo un sabor que hace de Palermo un rincón pintoresco y digno de recorrer. Por aquella maraña de pasadizos ennegrecidos y terrazas con inacabables catálogos de objetos colgantes, y tras una cena con la pasta de rigor, encontramos el barrio de marcha, Ballaro, underground in-extremis, donde los italianos hipermodernos se sustituían por otros más desaseados y hippies, sentados en cajas de cerveza y bebiéndose la misma, bailando a las órdenes de una disc jockey callejera, entre perros desatendidos, obras, coches inoportunos, inmundicia y menudeos de hierba. Inigualable. Hubo que volver antes de lo previsto por las exigencias de los recepcionistas, estrictos e inflexibles con lo horarios nocturnos. El de Palermo fue el único hotel que visitamos, y además de ofrecer la peor habitación de las cuatro, la única sin baño, el desayuno brilló por su ausencia. Éste nos los procuramos a la mañana siguiente antes de seguir contemplando su inmenso bagaje arquitectónico, algo repetitivo a la sazón, pero sin duda interesante. Regalitos y recuerdos, muchas fotos, helado de limón y chocolate, comida en la terraza del simpático Enzo, mortadela siciliana y a hacer la digestión al puerto. La gama de azules del mar y el paseo contrastaba con el verde brillante de la pradera colindante y la decoración colorista de unas camas de cerámica instaladas para el reposo o el amor. Allí nos reclinamos unas horas, las que nos quedaban hasta enclaustrarnos de nuevo en el autobús, y disfrutamos del sol, los niños volando cometas, la brisa marina y el rumor de las olas: era el oasis de Palermo. Pero hubo que regresar a por las mochilas y volver a Trapani, donde nos esperaba un posadero bastante impuntual y salado, que nos dejó en una habitación estupenda que apenas pudimos aprovechar, pues de madrugada la abandonamos en dirección al aeropuerto, de donde salimos volando, como volando se pasó el viaje, cual última voluntad sobre el patíbulo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-4664506081170513996?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/4664506081170513996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=4664506081170513996' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/4664506081170513996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/4664506081170513996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2008/05/esa-cosa-nostra.html' title='Esa cosa nostra...'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/SCBoeupjLSI/AAAAAAAAAF8/Ket7QDDwSxE/s72-c/DSC02035.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5201292867076046420</id><published>2008-04-08T20:20:00.003+02:00</published><updated>2008-06-13T02:13:52.492+02:00</updated><title type='text'>Claroscuridades</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;No siempre la luz es el fin, la meta... no siempre es bueno acercarse a ella, a veces resulta mejor morar entre penumbras, pues las respuestas del hombre se acaban escribiendo sobre fondos muy oscuros.&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5186942614473738386" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R_u404YLCJI/AAAAAAAAAFk/W845W5C3KrE/s320/IMGP1403.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5201292867076046420?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5201292867076046420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5201292867076046420' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5201292867076046420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5201292867076046420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2008/04/claroscuridades.html' title='Claroscuridades'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R_u404YLCJI/AAAAAAAAAFk/W845W5C3KrE/s72-c/IMGP1403.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-3455874996767556637</id><published>2008-01-29T18:35:00.001+01:00</published><updated>2008-06-13T02:14:10.428+02:00</updated><title type='text'>Inmutabilidad, palabra de hielo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Apurando los últimos días del mes, con una especie de gripe deambulando por mí y pensando dónde instalarse para someterme definitivamente, me planto por primera vez este año frente a la extensión del páramo. Mis días como morador de la Europa central se van acabando, si bien aquí nada ha sufrido transfiguraciones o cambios escandalosos: el frío fluctúa sin acercarse nunca a los parámetros de los templado, los lugareños no toleran un acento extranjero ni sus gestos de cortesía, los carteristas del metro aprisionan a sus víctimas y los despluman, la música no deja de sonar por los rincones de Praga -jazz, blues, reggae, bossanova... dónde y cuándo sea-, mi calle sigue uniendo el sole&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R6DLJT_jX4I/AAAAAAAAAFc/Hqd61xSkvW0/s1600-h/IMG_0200.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161348533812682626" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R6DLJT_jX4I/AAAAAAAAAFc/Hqd61xSkvW0/s200/IMG_0200.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;mne puente de Carlos -que nunca me canso de recorrer- y el de la Legión, cuyo parque flotante ha perdido la vistosidad que le otorgó el otoño... Todo sigue vivo por aquí, y sin anhelos de caducarse. Sólo hay que sentarse en el mítico café Louvre, o el Slavia, con una bebida aromática delante, y decidir dónde ir entonces. La vieja plaza del reloj siempre es un recurso a mano, de día o de noche, cuando la silueta de la catedral de Tyn gana enteros en tenebrismo, y desde el corazón de la urbe uno se puede encaminar a cualquier otro órgano: el parque de Petřin, el mayor de los pulmones, la arteria aorta o plaza de Vàclav -que en realidad es una anchísima avenida-, el castillo y sus aledaños, que hacen las veces de masa encefálica y pensante, o el barrio de Vyšehrad, que reciéntemente visité y disfruté, aunque dudo si es un riñón -con piedra preciosa, claro- o el intestino delgado. Quiero pensar que me queda mucho por ver, y he visto bastantes cosas pintorescas ya: un perro paseando a otro, un borracho comprando galones de aceite y un cochecito de policía, un par de checos amables, jovenzuelos jugando al gato y al ratón con los revisores... Aquí las salidas a la calle siempre aseguran cierto número de sucesos extraños, y sólo por ver a los mendigos pidiendo en posición de pídola -por comodidad o porque se les cae la cara de vergüenza- ya vale la pena hacerlo. Así que cojo mi bufanda y guantes, abrigo largo y oscuro, tarjeta de transporte, coronas intercambiables por cerveza, y salgo escaleras abajo, hacia el frío inamovible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-3455874996767556637?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/3455874996767556637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=3455874996767556637' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3455874996767556637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3455874996767556637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2008/01/inmutabilidad-palabra-de-hielo.html' title='Inmutabilidad, palabra de hielo'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R6DLJT_jX4I/AAAAAAAAAFc/Hqd61xSkvW0/s72-c/IMG_0200.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-6725672157389729016</id><published>2007-12-26T18:55:00.001+01:00</published><updated>2008-06-13T02:14:30.886+02:00</updated><title type='text'>Y tras la cumbre...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Miro&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt; por la ventana con la cabeza borboteando y las neuronas apresurándose a empaquetar alfabéticamente todo el género de la temporada, para no empezar la nueva con asuntos pendientes; en mi cuarto suena la música, una canción que dice: "&lt;em&gt;quizás la vida espera sobre la montaña&lt;/em&gt;". Me siento a escribir y trato de ordenar sobre folios o píxeles las adquisiciones espirituales y afectivas del año renqueante, como cada vez que un enero o falso renacer se deja ver en lontananza, pero en esta ocasión me desborda la cantidad de tareas, materias de mi ser, y ni sobre el papel soy capaz de recapitular o expresar cada una de ellas bajo una forma que conserve y manifieste todo su poder. La canción añade: "&lt;em&gt;mientras yo espero.&lt;/em&gt;..", y entonces comprendo mejor su significado, y sé también que no me atañe, porque no llego hoy ni mañana a cumbre alguna, sólo conquisto escalones que sí pudieran llevar a esa hipotética cima -que bien podría ser u&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R3KhTjqvJJI/AAAAAAAAAFU/un8iUMvbgZA/s1600-h/249160641_ae6e9eca8a.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148354681401975954" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R3KhTjqvJJI/AAAAAAAAAFU/un8iUMvbgZA/s200/249160641_ae6e9eca8a.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;n abismo-, y entiendo que tampoco espero, no; sigo caminando sin aguardar a que esa vida venga a mí, porque al pie de la montaña sólo llegan las cosas en forma de alud y sepultan a quien no emprende nada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;¿Y cómo voy a obligar a la boca a recrear con sonidos todo aquello que el año me ha aportado si ni diez dedos lo han conseguido? Las vías de transmisión humanas siempre corrompen o sesgan los mensajes, qué le vamos a hacer. No sabría sacar íntegramente las sensaciones producidas por haber visitado nuevos mundos, paraísos, por haber hecho de ellos mi casa y sitio, por haber alcanzado una de las metas más costosas y emprendido un vuelo sin hilos, por haber encontrado un tesoro a los ojos de todos cuando había abandonado la búsqueda y ver cada día que sus riquezas no parecen tener fin. Y los recuerdos de todo ello, recientes e intensos, corretean libremente sin que quiera pedirles calma. Este peldaño contempla a los demás desde las alturas, sus baldosas se ligan con la certeza de la progresión y el ascenso; los próximos estarán cada vez más altos, y la cumbre será eso, una cumbre, pero sólo habrá una, al final, y el viaje a ella ya ha empezado, porque ahora conozco los rudimentos del vuelo y no miro hacia abajo, porque no voy solo, y las maletas casi vacías hacen que sea un viaje y no una huída.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Todo lleva el fantasma de lo irrepetible; es mejor surcar nuevos cielos que repetir eternamente. A todos, de corazón, un nuevo año lleno de paz y futuros e indelebles recuerdos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-6725672157389729016?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/6725672157389729016/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=6725672157389729016' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6725672157389729016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6725672157389729016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/12/y-tras-la-cumbre.html' title='Y tras la cumbre...'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R3KhTjqvJJI/AAAAAAAAAFU/un8iUMvbgZA/s72-c/249160641_ae6e9eca8a.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-3715645713082576748</id><published>2007-12-10T18:10:00.001+01:00</published><updated>2008-06-13T02:14:54.534+02:00</updated><title type='text'>Maldito duende</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Cuando aún dudábamos de la impredictibilidad a la que se supone están sometidas las noches en Praga, recalamos voluntariamente en una lúgubre madriguera de cerveza -teórico manantial de inspiración para artistas y bohemios- conocido como Duende, por recomendación interesada de dos de sus dueños, un fornido cuarentón checo que se filtraba vodka como si de agua se tratase y un pusilánime y engreído ricachón de Washington. Era noche fría, como casi siempre, y la cercanía del río acentuaba la ferocidad del otoño, así que sin vacilar nos adentramos puerta a través hasta la primera sala del local, donde se establecía la barra, tras la cual se parapetaba una camarera de glóbulos rojos en duermevela, quien contemplaba con ojos entornados a la clientela. Ésta había conquistado todas las mesas de la primera estancia, que ya apuntaba maneras en cuanto a aleatoriedad decorativa, por lo que nos desplazamos hasta la segunda mediante un angosto pasillo empedrado que hacía las veces de túnel entre ellas. Bajo la seguridad del arco, escudriñamos antes de sentarnos el panorama que se había coagulado en aquel espacio y aquel tiempo, ambos de dificultosa catalogación, así como los seres que lo estaban digiriendo: un grupúsculo de angloparlantes en una de las cuatro mesas -la primera a la izquierda- y &lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R129Qh75aII/AAAAAAAAAFM/2GRRRNC3b7k/s1600-h/duende.jpg"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142474441212127362" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R129Qh75aII/AAAAAAAAAFM/2GRRRNC3b7k/s200/duende.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;dos hombres de aspecto local en la que tenía a bien descansar al fondo a la derecha. Un coctel de osadía y desconfianza nos llevó a obviar la más cercana y acomodarnos sobre aquella que dormitaba junto a la pared más alejada de la boca que nos había vomitado en ese inclasificable rincón de Praga. Al punto acudió la camarera de la sonrisa enclaustrada, a quien ordenamos dos tragos rubios. Durante su lenta escancia observamos las composición de las paredes ocres que soportaban la baja bóveda: de ellas colgaba graciosamente una colección de imágenes y tallas de naturaleza dispar… un Buda sonriente, una foto de Bruce Lee pintarrajeada, un lienzo colorido gobernado por una virgen indígena que charlaba por un teléfono móvil, un tapiz de Jesucristo amontonando ovejas, unas cortinas de esparto moteadas de pavos reales, un puzle de sus Satánicas Majestades… Nos sirvieron, y entre tanto estudiamos con atención a los dos hombres que conversaban no muy lejos de nosotros, claramente sometidos a la tiranía de las muchas cervezas que sus hígados venían soportando aquella noche. El uno, de unas tres décadas de edad, hablaba con vehemencia al otro, de medio siglo como mínimo, quien callaba absorto sin parecer escuchar la verborrea de su interlocutor y solo asentía de cuando en cuando, probablemente por palabras que ya resonaban en el interior de su mente. Reparamos en que en la única mesa desocupada, donde reposaban tres vasos y sus correspondientes últimos tragos olvidados, se había entronado un joven de aspecto desaseado bajo el embrujo de alguna sustancia perseguida por la ley, el cual se hizo cargo de aquellos tres posos de cebada y volvió a ser engullido por el túnel. Acto seguido, el más joven de los dos vecinos se arrastró hasta nuestra mesa balbuceando en checo, traduciendo después ante nuestros rostros de incomprensión: quería lumbre para prenderse un cigarrillo. No pudimos proporcionárselo, y regresó a su sitio con torpeza, disculpándose exageradamente por haber disturbado nuestra velada. No nos sorprendimos del todo cuando le vimos extraer un mechero del bolsillo de la chaqueta y procurar pira a su cigarro, pero si temimos por la integridad de su compañero cuando trató de encender el que le correspondía a él, confiando en su pulso oscilante, a punto de aplicar la llama a la luenga barba del amigo en vez de al extremo del quebradizo cilindro. Controlamos las risas al tranquilizarnos la extinción del fuego, mientras el joven de la higiene distraída regresaba para dar vida a su marihuana liada en un papel con el vértice incandescente de una de las velas allí congregadas. En la mesa que antes había esquilmado estaban ahora dos hombres algo mayores que nosotros, contemplándonos con ojos pícaros e intenciones no exentas de lascivia, y el más anciano de los vecinos despertaba a su lengua del letargo y gritaba casi a su colega, sin que entendiéramos el motivo de su enfado ni el contenido de sus reproches. Pidió un café, aparentemente harto de la cerveza, para dejar otra vez en coma sus cuerdas vocales y retomar el gesto triste del artista que ha perdido su motivación o su musa. Desaparecieron los observadores de la acera opuesta pero regresó el adorador del cannabis, aún mas hechizado por él, y tras enojarse inexplicablemente con las cortinas de pavos reales, que todavía no habían abierto la boca o las costuras, se colocó una bolsa de plástico en la cabeza y se esfumó, para volver al poco y sentarse a leer un periódico con deficiente atención. En ese instante mi compañero y yo nos miramos, y sin añadir palabra fuimos a la barra, abonamos nuestras cervezas -más caras de lo habitual por una especie de impuesto sobre la inspiración- y nos dejamos caer sobre la acera helada, parpadeando confusos sin saber muy bien qué clase de vórtice espiritual habíamos tenido a bien visitar aquella noche que así comenzó.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-3715645713082576748?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/3715645713082576748/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=3715645713082576748' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3715645713082576748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3715645713082576748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/12/maldito-duende.html' title='Maldito duende'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R129Qh75aII/AAAAAAAAAFM/2GRRRNC3b7k/s72-c/duende.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-6188792012277987968</id><published>2007-11-28T18:23:00.001+01:00</published><updated>2008-06-13T02:15:16.545+02:00</updated><title type='text'>Los países majos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;He hallado, en un rincón del continente, una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;aproximadísima&lt;/span&gt; recreación de la vida idílica que podría describirse en cualquier novela de ficción, y es real, sí, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;vívida&lt;/span&gt; y fehaciente; existe. Sólo he paladeado una porción de tan suculento pastel, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Groningen&lt;/span&gt;, y he regresado a las heladas estepas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;centroeuropa&lt;/span&gt; con ganas de empacharme de él en cuanto me vaya de aquí. Nunca es desagradable volver a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Praga&lt;/span&gt;, por supuesto, pero tras integrarme entre los holandeses los checos me resultan aún más incomprensibles y deshumanizados, como máquinas irascibles programadas para no excederse en gentilezas o buenos gestos. Allí sólo me &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;encontré&lt;/span&gt; caras amables, sonrisas, hospitalidad, angloparlantes y modales refinados. ¡Así da gusto! Las ancianas te tratan como si fueras su propio nieto, hasta el más rudo vendedor ambulante te desea buen fin de semana, y seguro que los maleantes -si los hubiere- te atracan con un por favor adelantado y gesto dulce. Se mastica tranquilidad por sus calles, armonía, todo es una maquinaria engrasada con la lógica del bienestar, y parece funcionar de maravilla, según pude comprobar. Las bicicletas tienen tomada la ciudad, son una plaga benigna que añade sabor al entorno, lo embellecen con su desordenado modo de amontonarse en cualquier farola o esquina, y lo desintoxican de humo y ruidosos vehículos. De todas las drogas que circulan por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Gronigen&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;atropelladamente&lt;/span&gt; como los glóbulos rojos de un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;hemofílico&lt;/span&gt;, la más placentera debe de ser seguro la de pedalear, que viene a ser causa y efecto en sí misma. Sin dos ruedas y un sillín no eres nadie, sólo un lento peatón entre balas de aluminio. A las afueras se encuentra un lugar digno de mención y reiteradas visitas en todas las estaciones, pues en cada una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;of&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R02wxOjXoCI/AAAAAAAAAE8/M2RjO0_99jQ/s1600-h/DSC01159.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;rec&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R033HOjXoDI/AAAAAAAAAFE/kTLZ1x4Q32A/s1600-h/DSC01159.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5138034453437194290" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R033HOjXoDI/AAAAAAAAAFE/kTLZ1x4Q32A/s200/DSC01159.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;e un aroma peculiar e inimitable: este lago, inmenso, que muestra la fotografía. En otoño se componen sobre él unos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;atardeceres&lt;/span&gt; incandescentes que poco tienen que envidiar a la luz emputecida de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Praga&lt;/span&gt; crepuscular, y el aire desatado durante el ocaso provoca en la hierba crecida de su ribera un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;engolfamiento&lt;/span&gt; parecido al del Moldava a la altura de la Isla de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Kampa&lt;/span&gt;. Un paraíso auténtico, una ensoñación, sólo se comprende sentado junto a él, especialmente a la sombra del molino que lo vigila minuto tras minuto. Aquí poco podría añadir sin quedarme corto en la evocación de su magia. Es una pieza más de un cautivador asentamiento humano, pero de humanos empeñados en desprenderse de las más deleznables actitudes de su condición. Imagino que a quien lea esto le entrarán ganas de acercarse a visitarlo, y no dudo que los disfrutará, pero he de reconocer que se me hinchan los dedos con apetitosas palabras, porque descubrirlo junto a alguien que ya lo conoce y lo aprecia profundamente hace de la visita algo todavía más trascendental y delicioso, y si dicha guía tiene demás la manía de hechizar sistemáticamente todo cuanto pisa o maneja, se salta al territorio de las experiencias imborrables. Pero puedo asegurar que nadie desterrará de sus recuerdos una incursión por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Groningen&lt;/span&gt;, aunque aviso que tiene un peligro latente; es como el Amazonas, si uno va, es posible que nunca vuelva de allí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-6188792012277987968?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/6188792012277987968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=6188792012277987968' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6188792012277987968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6188792012277987968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/11/los-pases-majos.html' title='Los países majos'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/R033HOjXoDI/AAAAAAAAAFE/kTLZ1x4Q32A/s72-c/DSC01159.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-8927837488777130638</id><published>2007-11-02T16:17:00.001+01:00</published><updated>2008-06-13T02:15:32.595+02:00</updated><title type='text'>Destino de madera</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;En Praga los rincones gestionados por la muerte también conservan la belleza de cualquier otro espacio construido para la vida. Este cementerio de Vinohrady lo demuestra; aun siendo un oasis de aniquilación destila imponentes efluvios de existencia, es un ente tan integrado&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RytObAwkuOI/AAAAAAAAAEs/mW3IPxRq0Zk/s1600-h/DSC00914.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5128278826658609378" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RytObAwkuOI/AAAAAAAAAEs/mW3IPxRq0Zk/s200/DSC00914.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt; en la urbe como al margen de ella. Las tumbas son auténticas piezas de arte, desde las más mugrientas hasta las que yacen sobre el humus sin dejarse leer epitafios ni fechas sobre el propietario que ya nada puede poseer. Estas dos me parecieron especialmente imponentes, más que los pequeños mausoleos o las que iban acompañadas de bustos del finado. Sobre todas ellas se extiende una maraña de ramas y hojas, un laberinto de savia que se inyecta en el suelo donde un submundo de cadáveres aguarda, quizás alimentándose de ella. Beben del jugo de la naturaleza pura que los cubre y oculta. Todo el camposanto se rinde a la penumbra de los vegetales; los árboles forman cúpulas mohosas, odiadas por el sol, y a sus pies se arremolinan hongos de aspecto inocente, sin duda germinados con la semilla de la muerte, que también se adhiere a las hojas secas desterradas por el otoño, las que cubren cada rincón, cada sepulcro, cada avenida de cuerpos sepultados. Es un manto ocre que adopta el color de la propia piel humana al volverse inútil, pudrirse, compuesto al tiempo por el verde de otras tantas hojas sanas que por alguna razón yacen junto a las caídas. Imitan el ritual humano de visitar a los ausentes, calcan la costumbre global de no ignorar a los que no pueden ver ni ser vistos. Tras unos minutos entre la sombra y la escala de grises y pardos, se confunden todos los elementos: la piedra, el mármol, el frío, la tierra, la carne invisible, los fluidos reemplazados... Entonces uno concibe el entorno como eso, un ser con algo parecido a la vida que se c&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RytQowwkuPI/AAAAAAAAAE0/fRzXsfIUmnA/s1600-h/DSC00921.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5128281261905066226" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RytQowwkuPI/AAAAAAAAAE0/fRzXsfIUmnA/s200/DSC00921.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;ompone de muerte y putrefacción. Con todo, la sordidez del óbito se diluye aquí con tremenda facilidad; es un paisaje más, idílico y tenebroso a la vez, mezcla que en realidad lo hace más apetitoso. Cuando salí por la puerta desvencijada, todavía conmovido, varias piezas del rompecabezas que se desplegó en mi mente al llegar a Praga fueron agrupándose. Nadie quiere abandonar gratuitamente la ciudad, sustrato o atmósfera; todos se quedan, en especial los muertos, quienes asimilan la calidad de la madera del devorador de carne que los hospeda y se transforman, creando arboles, naturaleza con alma humana, y reemprenden el proceso de todo ser. De sus ramas y troncos se extrae después la materia prima que da lugar a las omnipresentes marionetas, humanoides articulados de gesto inmutable que no son sino la reencarnación favorita de los lugareños. Sí, es poco lógico vivir con la perpetua expresión hierática de una marioneta y tras fenecer desear ser una de ellas al cien por cien. Son muy tradicionales, pero no se dan cuenta de que una vida de madera enmohece el alma. Ésa podría ser una explicación a su hosquedad. Por otra parte, los visitantes de Praga se contaminan sin saberlo de esta vorágine de cuerdas y texturas vegetales; esa sensación de flotar que se tiene al deambular por la ciudad es simplemente la que padecen los títeres cuando son manejados por dedos ágiles y periciosos. Praga es simplemente el teatro de marionetas del mundo, un rincón plagado de escenarios que sólo tienen cabida en los relatos fantásticos, y por ello estar aquí es un cuento de hadas de final aleatorio, una representación inevitable ante la que hay que rendirse. Quien quisiera que creara nuestro hábitat era seguro un docto titiritero, poco precavido también, pues aunque reservó un espacio para su afición, se le quedó pequeño, y por eso siempre acaba enredando todas sus marionetas entre sí. Probablemente ahora tenga cuerdas en mis dedos y no esté escribiendo con plena consciencia, pero al menos estas hebras invisibles no me amordazan las manos, ni lo harán. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-8927837488777130638?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/8927837488777130638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=8927837488777130638' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8927837488777130638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8927837488777130638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/11/destino-de-madera.html' title='Destino de madera'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RytObAwkuOI/AAAAAAAAAEs/mW3IPxRq0Zk/s72-c/DSC00914.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-2877047555233013831</id><published>2007-10-17T23:23:00.001+02:00</published><updated>2008-06-13T02:15:49.264+02:00</updated><title type='text'>Héroes Del Silencio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Hace once años proclamaron, sin que les creyésemos, que volverían en la gira del próximo milenio. No hallábamos posos de café que auspiciaran su reagrupación, y en efecto transcurrió una década de angustia e incertidumbre que confirmó los fantasmas de su desaparición. Pensábamos que efectivamente nos habían olvidado, pero cuando habíamos perdido la esperanza hallada en su propia fuente, reaparecieron, en la ciudad que los vio surgir y hacerse grandes, a orillas del Ebro, en el día más señalado. Volvieron para deste&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RxZ-nddMSHI/AAAAAAAAAEk/B6Ihegmd-fQ/s1600-h/hds140207.jpg"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5122420842567583858" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RxZ-nddMSHI/AAAAAAAAAEk/B6Ihegmd-fQ/s200/hds140207.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;rrar nuestro hastío melódico, para ponernos fuera del alcance del bostezo universal, donde bogábamos casi exánimes y estancados. Verlos era una de las cosas que nos quedaban por hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel día 12 de octubre comparecimos con antelación y nervios en el lugar de tan señalado evento, en nuestro sitio, para sacarnos nuestra espina. Dos horas y media antes del inicio de la magia ya estábamos allí, las dos horas y media más largas de nuestras vidas, que darían paso a las dos horas y media más cortas de las mismas. Me había jugado varias cenas a que no volvería de Praga hasta bien entrado el próximo año, pero perdí mi apuesta por el rock and roll. Mereció la pena el viaje y la espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las nueve de la noche se apagaron las luces y la gente empezó a darse cuenta de lo que estaban a punto de presenciar. Unas pantallas mostraron las siluetas de los héroes al trasluz, moviéndose con parsimonia, mientras sonaban las guitarras de El estanque. Y entonces se alzaron y los vimos juntos por fin, sobre un escenario, poniéndonos la piel de pollo. Cinco figuras que no habían perdido la magia de sus manos y cuerdas vocales. Comenzaba el espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras una traca de temas inolvidables, con una Sirena varada que nos conmovió a todos, Bunbury se acercó al micrófono para pedirnos un interceso; su voz estaba amenazando con decir adiós prematuramente. Todos palidecimos, pero el héroe volvió enseguida con más fuerza y, desde la pasarela que dividía al público en dos sectores igual de entregados, continuó deleitándonos con baladas supremas como La herida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco se volvieron a retirar y el público rugió enfervorizado pidiendo más acordes, redobles y alaridos. No era suficiente. Todavía faltaban algunas joyas de su extensísimo repertorio. Retomaron el camino al escenario y, entre aludes de aplausos, pusieron toda la carne en el asador, con malditos duendes, iberias sumergidas y tierras entre las que instalarnos, si bien poco duramos allí, pues nuestro ascenso hacia algún tipo de limbo fue instantáneo. Y en el clímax desaparecieron una vez más. Entonces tragamos saliva con gesto descompuesto suponiendo aquello el final, pero no nos rendimos. Un ‘Héroes, Héroes’ brotó de cada garganta allí congregada, y las palmas ardieron al chocar entre sí tras el segundo y último regreso. Fue en ese momento cuando toda luz dejó de brillar y las gradas se tornaron un mar negro salpicado de mecheros, miles y miles, formando constelaciones, encendidos por una chispa adecuada que fue, simplemente, inolvidable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por desgracia se empezó a perfilar el ocaso de tan memorable actuación, un auténtico tesoro que almacenamos en la alacena de nuestras mentes, que al atisbar el final enfermaron de desdicha, como presas de virus, abandonadas en brazos de la fiebre, temerosas por no haber recibido bendiciones o flores de loto que hicieran rodar su fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fueron de súbito. Nunca fue tan breve una despedida, ni quisimos creer que fuera definitiva. Se desvaneció el sueño. Intentamos volver a él en vano, y en ese instante deseamos morir de siesta para revivir aquella experiencia impagable. La música dio paso al silencio que nos hizo enmudecer durante horas. Sin palabras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-2877047555233013831?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/2877047555233013831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=2877047555233013831' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/2877047555233013831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/2877047555233013831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/10/hroes-del-silencio.html' title='Héroes Del Silencio'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RxZ-nddMSHI/AAAAAAAAAEk/B6Ihegmd-fQ/s72-c/hds140207.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-6256168372027466031</id><published>2007-10-06T22:20:00.001+02:00</published><updated>2008-06-13T02:16:09.389+02:00</updated><title type='text'>Praga, la joya de la corona</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Por fin, escribo unas líneas desde la inmaculada y bella ciudad de Praga. Decía Goethe que era la piedra más preciosa de la corona de las ciudades europeas, y se quedaba corto. Aquí todo se saborea: las calles empedradas como serpientes infinitas, los tranvías nerviosos, la lluvia traicionera y, por supuesto, la cerveza. Es el caldo vital de toda su actividad; estoy convencido de que el río Moldava, que divide la urbe perpetuamente, es pura y densa cerveza negra. Nada más poner pie en Praga, se percibe un evidente acogimiento, que sin duda surge del visitante, pues los anfitriones desprecian sistemáticamente a todo aquel que no habla checo a nivel de catedrático. Aquí el frío es inversamente proporcional a la simpatía. Es más fácil ver el sol huidizo que una sonrisa o un mínimo gesto de calidad humana. Incluso entre ellos se tratan con cautela, miedo qui&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rwfudy-XuwI/AAAAAAAAAEc/Ixnkm-yZdsQ/s1600-h/DSC00628.JPG"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5118321697196849922" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rwfudy-XuwI/AAAAAAAAAEc/Ixnkm-yZdsQ/s200/DSC00628.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;zás, como si demostrar afecto o alegría fuera un delito penado con cien latigazos. La gente joven, al menos, se muestra más hospitalaria y familiarizada con el inglés. Pero volviendo a la ciudad en sí, es difícil objetar algo. Praga es un lugar hechizado que emana auténtica magia, sortilegios que se inyectan en quien la recorre como una dulce dosis de sosiego. La ciudad encantada. Además del jolgorio o la dicha, parece estar prohibida la fealdad; no hay calle del centro y muchos otros barrios que no tenga una hilera de casas impolutas y llamativas, cada una distinta de la siguiente y la anterior, con un patrón tan poco armónico a veces que eleva el conjunto a una maestra creación. En los rincones se amontonan los hechizos que sin duda levantaron Praga. Es casi alucinógeno ser la savia de sus calles. Los lugareños, tras su rictus impenetrable, deben de padecer lo mismo, aunque lo disimulan muy bien. Según veo, está más de moda pasear con un perro miniaturizado de ojos saltones entre los brazos, o en una bolsa de viaje, donde sea excepto en el suelo azabache, como el resto de los perros del mundo. La próxima vez que salga al exterior haré como ellos, intentaré ocultar con caras de perro la ilusión de vivir aquí, y con suerte alguien me cogerá en brazos y me paseará de lado a lado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-6256168372027466031?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/6256168372027466031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=6256168372027466031' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6256168372027466031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6256168372027466031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/10/praga-la-joya-de-la-corona.html' title='Praga, la joya de la corona'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rwfudy-XuwI/AAAAAAAAAEc/Ixnkm-yZdsQ/s72-c/DSC00628.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-7094736812428577843</id><published>2007-09-26T00:51:00.000+02:00</published><updated>2007-10-06T22:33:32.454+02:00</updated><title type='text'>La sinuosa senda de la pluma</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Preguntando se llega a Roma, decían. Y también al origen de las estirpes, digo yo ahora. Aprovechando el estío y las reuniones familiares, he indagado en tiempos pretéritos, concretamente en los menesteres de mis antepasados inmediatos, y he descubierto el por qué de mi afición por la palabra; esa mosca no me picó a mí, yo sólo he heredado el delicioso veneno de manos de quien sufrió la picadura. Por él empiezo a desentrañar esta saga -someramente, eso sí -, ya que fue el primero y el más ilustre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tío tatarabuelo, Modesto Sánchez Ortiz, natural de Aljaraque, fue un conocido periodista de finales del siglo XIX. Publicó varios libros sobre esta práctica, y aunque seguramente hizo muchas más cosas de las que he podido averiguar, sí ha trascendido la más notable de ellas: el por entonces presidente del Gobierno, Práxedes Mateo Sagasta, le recomendó como director al Conde de Godó, propietario del periódico La Vanguardia, y éste aceptó. Por entonces era poco más que un diario caciquil que publicaba avisos de prensa, y gracias a su docta mano empezó a convertirse en lo que es ahora. Tras acceder a la dirección en 1888 comenzó a hacer de La Vanguardia un periódico moderno y profesional, más alejado de la política, e incluyó como colaboradores fijos y esporádicos a intelectuales y artistas de la época, entre los que figuraba el ilustre pintor Santiago Rusiñol, buen amigo suyo, quien le pintó el siguiente retrato, allá por 1898.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114280265045332402" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RvmSze_RUbI/AAAAAAAAAEU/3II4fLyJ_pM/s200/MSO.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="justify"&gt;Abrió sus páginas a todas las manifestaciones artísticas y a las personas más representativas de la sociedad, creando una nueva filosofía de trabajo que sus sucesores fueron perfeccionando hasta terminar de hacer La Vanguardia un diario al nivel de los más ilustres. Con la cautela de quien no ha visto con sus propios ojos, me atrevo a decir que realizó un meritorio trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En él empieza la dinastía periodística, pero lógicamente no acaba. Su hermano menor, mi tatarabuelo, Gerardo Sánchez Ortiz, también se dedico a la disciplina. Fue periodista, corresponsal de varios periódicos extranjeros, franceses y portugueses sobre todo, y uno de los fundadores de la Asociación Nacional de la Prensa. Al final de su vida cultivó una curiosa manía: mientras leía un libro, tras finalizar una página, en vez de pasarla y unirla al montón de las ya vistas, la arrancaba sin contemplaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su primogénito, mi bisabuelo, Modesto Sánchez Monreal, fue precisamente vocal de la Asociación de la Prensa, además, como no, de periodista. Creó la agencia Notisport, de temática deportiva, y la agencia de noticias Febus, la cual, tras unirse a la agencia Fabra, dio lugar a la por hoy todos conocida agencia EFE. Algunos niegan este punto de partida, y añaden que se llama así por ser ésta la inicial del nombre y el apellido del Caudillo, pero según he leído, tomó esa denominación al ser la primera letra de las dos agencias que la originaron. Así mismo, fue redactor del prestigioso periódico La Voz, al igual que de su versión vespertina El Sol. El carácter deliberadamente liberal de la publicación le costó la condena a muerte, aunque afortunadamente sólo pasó unos años en la cárcel. Su hermano Fernando, sin embargo, sí fue asesinado. Era también periodista, el otro fundador de Febus, y padre del hoy famoso presentador y escritor Fernando Sánchez Dragó. La hermana de mi bisabuelo, Alicia Sánchez Monreal, no siguió los pasos de sus dos hermanos, pero dio a luz a la conocida escritora Lourdes Ortiz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por último, desmenuzando los estratos que sí he tenido la suerte de conocer, revelaré que mi abuelo -de nombre Modesto, como os podéis imaginar- fue también periodista, aunque ejerció sólo de colaborador, en periódicos como Las Provincias. Si bien mi madre, aun siendo amante de las letras, optó por la filología, mi tía y madrina sí continuó la tradición, y hoy trabaja en el gabinete de prensa de una conocida empresa nacional. No, ella no se llama Modesta, si es lo que estáis pensando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo, pues… tengo este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el momento…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-7094736812428577843?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/7094736812428577843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=7094736812428577843' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/7094736812428577843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/7094736812428577843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/09/la-sinuosa-senda-de-la-pluma.html' title='La sinuosa senda de la pluma'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RvmSze_RUbI/AAAAAAAAAEU/3II4fLyJ_pM/s72-c/MSO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-7868185484259999545</id><published>2007-09-13T18:18:00.000+02:00</published><updated>2007-09-13T23:39:13.905+02:00</updated><title type='text'>Botellazo al dios de las palabras</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;¡Qué tiempos aquellos del dardo en la palabra de los que nos hablaba Lázaro Carreter! Y me expreso en términos de añoranza no porque haya desaparecido dicho fenómeno de ninguneo lingüístico -que de hecho persiste con mayor ferocidad- sino porque hoy en día ya no supone una práctica aislada; ahora también está de moda ignorar directamente la palabra escrita, mantenerla presa bajo las tapas de pasta que hacen las veces de celda. Sí, leen menos que nuestros congéneres de la edad pétrea.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Y no mire hacia otro lado ahora que ha emprendido la lectura de este texto, como si la cosa no fuera con usted. Ha de saber, siendo sincero, que catar las delicias gráficas de esta argumentación no va a catapultarle a la dimensión de los lectores asiduos si hasta ahora pertenecía al bando contrario -que se haya masificado y felizmente poblado por los detractores de la pluma-, pero al menos le servirá de guía hacia ella. Vamos, no sea tímido. No pierde nada por probar, nunca lo sabrá nadie mientras usted sepa guardar el secreto, aunque si algún día se enteran los miembros de su congregación anti-lectora, dese por muerto o exiliado. Ellos no quieren traidores entre sus filas, pero nosotros, que hemos leído sobre la condición del alma y sus miserias y vivimos del arrepentimiento ajeno, sabemos comprender tanto nuestras posturas como las suyas. La inquietud humana es vegetal un día y gregaria al siguiente. Si ya ha llegado a este punto, mis más sentidos pésames por su pasado y efusivas felicitaciones por su futuro. Acaba de pisar el camino que le conducirá a un maravilloso paraje.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;En la sociedad ultramoderna del siglo en vigor, leer un libro está tan mal visto como acuchillar una res en la cultura de Yahvé, si bien allí acarrea la muerte y aquí ser torturado y calificado de rata de biblioteca, lo que es bastante peor. Ha de saber que si lee, sólo emulará a esos mugrientos roedores cuando olisquee entre algunos de los libros que versan sobre el detritus de la raza, tema del que tantísimos autores han hablado desde que aprovecháramos la prensilidad del pulgar para enarbolar instrumentos de escritura. Quizá se sienta sucio, sí, pero entonces notará grandes ansias de sumergirse en otros mundos más amables y almibarados. Puede comenzar cautelosamente con pseudo-universos lingüísticos como el del best-seller, si bien no debe cometer el error de presumir de ello, pues lectores verdaderos y no lectores lo consideran un ejercicio deleznabl&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RuljcgeFjqI/AAAAAAAAAEM/tLYYTEWwxH4/s1600-h/paginas.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5109724593632153250" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RuljcgeFjqI/AAAAAAAAAEM/tLYYTEWwxH4/s320/paginas.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e. Úselo para acostumbrarse al fluir de las letras, para habituarse al ritual de acudir a la lectura antes de acostarse o simplemente para concebir la mesilla de noche como el lugar idóneo para acomodarlo. Introdúzcalo en su cartera o mochila y paséelo, sienta su peso, pero si le preguntan qué lleva, jamás diga la verdad; las respuestas han de ser “nada”, “otro objeto” o “el último de García Márquez”, por ejemplo, siempre dependiendo de quién le interrogue. Empezar de este modo es sencillo y peligroso. Ahora bien, no tenga la desfachatez de llamar libro a eso que sujeta ni de autoproclamarse lector; cuando entre en nuestro cosmos entenderá por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro de verdad jamás le entregará sus secretos tan hartamente masticados y refritos; es un ejercicio de asimilación y comprensión. Si no lo entiende, tranquilo, suele pasar. Los libros son como las medicinas, no afectan por igual a todo el mundo. La magia reside en su capacidad evocadora y de absorción mental, en la facilidad con la que nos puede enviar a un lugar lejano o a otro inexistente de tintes hiperrealistas. Esta positiva y plausible enajenación supone un excelente modo de quitar la herrumbre a nuestros anquilosados intelectos, tan avezados a la ley del mínimo esfuerzo, una digna escapatoria hacia los deliciosos lares de la memoria, que en ocasiones se tornan dolorosos e insoportables. Es cierto, los libros son armas de doble filo; tan pronto nos lanzan del tenue enamoramiento al paroxismo emocional como remueven lo más sórdido del pasado y nos hacen naufragar. Hay que tener valor para afrontar el reto, pero no se eche atrás por esto; vale la pena. Usted mismo me dará la razón cuando, al terminar una gran obra, la apoye conmovido sobre el pecho y lamente mirando al vacío su corta extensión, pues incluso mil páginas pueden parecer diez -y viceversa-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Quien lee repite, y quien se limita a la experiencia única adolece de calidad de ser racional. Tamaña falta de anhelo intelectual nos aproxima al mundo de los anfibios, insectos y demás entes mediocres en cuanto a propósitos espirituales. Es peor leer solamente una vez que no leer jamás. Cuando usted se sumerja en alguna historia y pase las páginas obnubilado, odiará a su jefe, a la televisión, al fútbol y a su rutina por haberle sustraído tantas horas de lectura. No tema, hay tiempo para todo. Nunca es tarde para empezar a contrarrestar la desertización cognitiva. Y, por supuesto, en ningún momento se avergüence de esta loable afición. Si supera el miedo a ser descubierto con un ejemplar de El Quijote o La colmena entre las manos, inmediatamente hallará un nuevo placer o pasatiempo: convencer a esos aburridos para que derroten al hastío mediante la literatura y el ensayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora le dejo solo, pero tranquilo, es fácil no salirse del camino si uno así lo quiere. Coja un libro, léalo, paladéelo y reincida como si fuera un delito emocionante. Y mime la palabra. No más dardos ni botellazos, por favor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-7868185484259999545?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/7868185484259999545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=7868185484259999545' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/7868185484259999545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/7868185484259999545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/09/botellazo-al-dios-de-las-palabras.html' title='Botellazo al dios de las palabras'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RuljcgeFjqI/AAAAAAAAAEM/tLYYTEWwxH4/s72-c/paginas.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-6745276764326841000</id><published>2007-08-27T13:36:00.000+02:00</published><updated>2007-08-27T15:32:23.309+02:00</updated><title type='text'>La luz del jardín</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;¿Dónde pretende irse ese verano del que hablaba en la anterior entrada? No lo reconozco con su máscara de lluvias, tempestades y temperaturas reptantes; parece haber declinado, ahora es tan sólo una estación gemebunda a merced de la siguiente, el otoño, que ya enseña los dientes. A pesar de su prematura languidez, ha sido próspero y fructífero -de ahí que este páramo haya pasado dos meses en él regazo del olvido-. Todos acaban teniendo algo especial, sí, pero algunos dejan marcas indelebles en retinas, mentes, corazones y estómagos, marcas que no vuelven a repetirse por ser únicas. Lo mágico reside en la novedad, la primera experimentación. Un lugar nunca es tan hermoso la segunda vez, y si nos lo parece es un error, provocado por la dulce influencia del remanente que nos queda tras el primer contacto con él. Y querríamos volver una y otra vez a aquellos lugares, con aquellas personas, y cuando de nuevo estamos allí cerramos los ojos con fuerza y deseamos sentir lo mismo que al conocerlos, sin éxito. Pero regresar es revivir la sensación, y puede resultar igual de gratificante. Lo bueno de los lugares es que no se mueven de su sitio, no desaparecen, aunque también es una merma de su valor; si cambiasen tanto como las personas los perseguiríamos con idéntico tesón. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Al final todos buscamos levantar un jardín afectivo con las flores más valiosas. De vez en cuando hallamos una especialmente llamativa, esbelta, con un aroma desconocido capaz de endulzar el aire enrarecido dejado por las flores putrefactas, e intentamos cortarla para plantarla allí donde mejor la podamos observar. Esta maniobra es tan cotidiana como comprensible&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RtLRI6Nh3LI/AAAAAAAAAD8/07BNKHs6NNY/s1600-h/luz.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5103371278759353522" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RtLRI6Nh3LI/AAAAAAAAAD8/07BNKHs6NNY/s200/luz.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;, pero arriesgada y egoísta si dicha flor no ha alcanzado aún su máximo esplendor. Entonces lamentamos haber intentado arrancarla de su hábitat, donde crecía y relucía, y la volvemos a plantar cuidadosamente, con miedo a que se quiebre. Después nos sentamos lo más cerca posible a mirarla, evitando la tentación de tocar sus pétalos aterciopelados, su tallo enhiesto, sabiendo que se podría marchitar al manosearla. Pero hasta de lejos nos embriaga la vitalidad que desprende, y aspiramos su perfume, o lo recordamos, igual que los instantes en los que la teníamos entre las manos, y aunque añoramos la dicha que nos producía, nos conformamos con verla brillar en su mundo. Algunos sólo las recopilan por vanidad; otros lo hacen por cuidar la flor, asumen la responsabilidad de mantener un tesoro de la naturaleza, se esfuerzan por dar lo mejor de sí para que no le falte de nada y brille hasta el final. Eso los convierte en afortunados. Sólo esperan que las flores tan bellas no sepan guardar rencor por el originario acceso de autocomplacencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;En verano siempre descubrimos alguna... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;En otoño la añoramos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;En invierno aún más, y contamos los días que faltan para la primavera...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-6745276764326841000?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/6745276764326841000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=6745276764326841000' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6745276764326841000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6745276764326841000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/08/la-luz-del-jardn.html' title='La luz del jardín'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RtLRI6Nh3LI/AAAAAAAAAD8/07BNKHs6NNY/s72-c/luz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-766975244659982690</id><published>2007-07-01T01:17:00.000+02:00</published><updated>2007-07-01T01:43:28.937+02:00</updated><title type='text'>Desvarío estival</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;- Toc, toc...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;- ¿Quién es?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;- El verano&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;- ¡Joder, ya era hora!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Y sé que es él porque los grillos han perdido el miedo a la noche, porque el sol ningunea a la luna y sus reflejos de plata, porque la piel insiste en no ser cubierta, porque algo me conmueve continuament&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Robqk6LDkxI/AAAAAAAAAD0/uQ0Las6w8t4/s1600-h/sun.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082007149346001682" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Robqk6LDkxI/AAAAAAAAAD0/uQ0Las6w8t4/s200/sun.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e. El verano es la sensación de no estar haciendo nunca lo suficiente, y al mismo tiempo de saber deleitarse con la más nimia experiencia. Percibo el rumor del mar a miles de kilómetros, tentándome, a la quietud de las cumbres, obrando igual, a los parajes recónditos de la naturaleza, invitándome, a las estrellas que se esmeran en duplicar su fulgor. Y el verano es tener tiempo para someterse con gusto a todos estos extraños influjos que se desatan súbitamente tras un insoportable letargo tan extenso como desquiciante. Pero tantos segundos de ofrenda invitan a pensar, meditar, a repasar mentalmente el camino que nos ha llevado al clímax del año, al goce simple y efímero. Es, efectivamente, ese estado de conmoción casi perpetua, de hipersensibilidad a los estímulos, de incerteza y confusión por no poder reconocer la mayoría de ellos, el sentido de desorientación parcial, el por qué eterno. ¿Por qué? Esa es la pregunta más formulada en mi ser, y aunque se repita hasta la saciedad, suele ser la cuestión más absurda, retórica e irresoluta de todas. Porque cuando hay tiempo para cavilar sobre lo que ha de ser reflexionado, hay también retorcidos accesos de dolor e incertidumbre, los que acarrea la ausencia de respuestas y conclusiones. Y es que cuando pienso y me pregunto y no hallo contestación concluyo: no podemos ser la razón de todo esto. Y si no somos eso, entonces no somos nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-766975244659982690?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/766975244659982690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=766975244659982690' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/766975244659982690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/766975244659982690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/07/desvaro-estival.html' title='Desvarío estival'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Robqk6LDkxI/AAAAAAAAAD0/uQ0Las6w8t4/s72-c/sun.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-406446627914914847</id><published>2007-05-22T18:56:00.000+02:00</published><updated>2007-05-23T21:53:05.770+02:00</updated><title type='text'>Lo más probable es el adiós</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Cuando ellos se quedaban quietos y abrazados, el mundo los usaba de vértice para poder girar. Era la doble condena; soportar otro peso, además de la distancia, y favorecer al tiempo que cuanto estaban juntos corría a grandes zancadas y al separarse volvía farragoso e&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RlMwieDyQ9I/AAAAAAAAADs/vOzJfVIXljE/s1600-h/adiÃ³s....jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067447374464566226" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RlMwieDyQ9I/AAAAAAAAADs/vOzJfVIXljE/s200/adi%C3%B3s....jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;l caminar. Los brazos suyos apenas habían aprendido a anudarse entre sí durante los dos años que habían transcurrido desde aquel día gélido, cuando se fundieron por primera vez junto al puerto moteado de gaviotas y melancólicas sirenas roncas, junto al barco que ahora, como tanta otras veces, le devoraba a él para vomitarlo en un puerto distinto y vacío, un puerto sin ella. Sabían muy bien que después de cada encuentro lo más seguro era el adiós. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Desde la cubierta agitaba su mano casi desmayada, y ella, cariacontecida, abandonada en el muelle, repetía el gesto. Los movimientos eran precisos, calcados, como los dos mundos de un espejo, y parecían imitar la rutina de eliminar el vapor desplegado en la superficie para verse bien, porque mirándose el uno al otro se veían a ellos mismos en realidad -ya habían alcanzado la máxima dimensión del amor-, y parecían también decir algo, decían: «No, no te olvidaré».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Los estibadores, ajenos a la despedida, arrastraban pesadas cajas mohosas sobre el suelo empapado, y el gentío rumoreaba incomprensiones a gran volumen. Ninguno, ni al unísono, superaba el ruido que el silencio entre ellos les generaba en sus mentes. A él se le ocurrían decenas de cosas para gritar desde la altísima barandilla, a ella también, mas no lo hacían, porque creían haberse dicho todo ya. Lo que nunca, jamás se decían, era «Adiós», pues pronunciarlo suponía asegurar: «Ya no volveremos a vernos». La palabra más probable ni siquiera formaba parte de su vocabulario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Se abrazaban, se besaban, y el último beso lo guardaban siempre para la próxima vez. Cada una de ellas, según subía por la escalerilla, iba recordándolos todos, pues olvidar uno solo era para él como tragar puñados de ceniza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-406446627914914847?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/406446627914914847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=406446627914914847' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/406446627914914847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/406446627914914847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/05/lo-ms-probable-es-el-adis.html' title='Lo más probable es el adiós'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RlMwieDyQ9I/AAAAAAAAADs/vOzJfVIXljE/s72-c/adi%C3%B3s....jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5285122676292339611</id><published>2007-05-17T22:04:00.000+02:00</published><updated>2007-05-18T00:02:39.552+02:00</updated><title type='text'>La nula indulgencia de Cronos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Cargarse otro año &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;a las espaldas es una mera conclusión del anticipo que recibimos varios meses antes; no llegan de pronto los achaques, no se desvanece súbitamente la memoria, pero pesan cada vez más, aunque evitando cumplirlos en vano, siempre rodeados de quienes allí han de estar, y sin bajar la vista por miedo al rostro deslumbrante del futuro, suponen pasos correctos. Nada cambia, sólo dígitos superfluos en documentos o preguntas de rigor. Sí, veintitrés primaveras, veranos, otoños, inviernos, 1200 semanas, más de 8000 días... desde lejos todo parece más monstruoso. Ahora no es para tanto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Uno se siente igual que el día anterior a su cumpleaños. No obstante, echando la vista atrás se puede ver la evolución del ser que todos sufrimos y, al menos en mi caso, las cosas positivas del pasado suelen prevalecer sobre las que provocaron algún mal. Bueno vale, ahora me fallan las rodillas cuand&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RkzQx-DyQ8I/AAAAAAAAADk/dLzWAkomqKg/s1600-h/birthday-cp7.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065653237776008130" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RkzQx-DyQ8I/AAAAAAAAADk/dLzWAkomqKg/s200/birthday-cp7.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;o subo las escaleras del metro, se me ve el cartón, el lumbago asoma el hocico e incluso se me agota antes la paciencia, pero también aparecen nuevos aspectos que imprimen ilusión a todo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Noto que he ganado en observación, que mi modo de aprehender y analizar se ha enriquecido, veo más allá, más matices, y aprendo a valorarlos. El otro día fui capaz de disfrutar al ver a una anciana comiendo un helado con avidez mientras caminaba casi a trompicones hacia un banco, donde se sentó a dar buena cuenta de él y pasar el rato. Reconocí su actitud como una de esas 'pequeñas cosas' a las que cada vez doy más importancia, como leer tranquilamente en la calle y levantar la vista para contemplar a la gente mientras pienso cuántas historias podrían escribirse de cada uno de ellos, o mirar la luna y las estrellas con deleite como si la noche siguiente ya no fueran a estar allí, o decirle a una desconocida lo primero que se me pase por la cabeza al verla pasar. Hasta me hizo gracia ver a dos nauseabundas palomas pelearse por posarse sobre un cartel -había sitio para las dos-, pues evocaban los defectos propios de los humanos y pensé que tal vez fueran más parecidas a nosotros de lo que pensamos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Lo mejor de cumplir fue, sin duda, hacerlo junto a los que deben estar siempre más cerca que lejos. Lo peor, cumplirlos sin los que no pudieron venir, especialmente los que dentro de poco no veré tanto como hasta ahora, pero a quienes mantendré no cerca, sino en pleno centro de la memoria. Son de las cosas que no cambiarán por mucho que insista el tiempo. Todo lo que acabe dará pasó a lo nuevo, lo inmaculado, aquello por estrenar. En momentos así, cuando más difícil es reír, más falta hace la risa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Os agradezco a todos formar parte de mí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5285122676292339611?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5285122676292339611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5285122676292339611' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5285122676292339611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5285122676292339611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/05/la-nula-indulgencia-de-cronos.html' title='La nula indulgencia de Cronos'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RkzQx-DyQ8I/AAAAAAAAADk/dLzWAkomqKg/s72-c/birthday-cp7.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-3499537845405721178</id><published>2007-05-09T17:15:00.000+02:00</published><updated>2007-05-09T18:25:28.123+02:00</updated><title type='text'>El óbito de la flor peluda</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Ostentará, seguramente durante mucho tiempo, un récord erigido sobre tristes cimientos. ¡Cuántos se han ido ya, cuántos yacen aun bajo el sustrato, sus cuerpos exánimes y corruptos! Tantos años que ahora parecen pocos, años que por fortuna han hecho asimilable la pérdida, por naturalidad. Cada cual podría encajar el golpe de una forma distinta. ¿Qué dirían algunos, al azar, cómo lo percibirían? Ejemplos:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Vicente Aleixandre: Y acabó el bogar de la ya no viva cobaya o coneja o compañera desmelenada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Carpanta: ¡Ha muerto, la pobre! * &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;*(Una boca menos que alimentar y más carne en el cocido...)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Barriobajero: ¡Me se ha morido la rata!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;En otros términos, el otro día falleció nuestra sufridora cobaya Margarita. No es noticia que una mascota fine en mi casa, pero este caso es distinto, pues como digo ella ha estado con nosotros más que cualquier otro animal, y ha sido la primera en morir cuando la naturaleza ha ordenado, de pura vejez. A más años de compañía más se suele echar de menos al ausente, innegablemente, pero ¿acaso no aplaca un poco el dolor saber que era realmente inevitable? Será raro no oírla chillar pidiendo su dosis de lechuga, lo extrañaremos, y no obstante la nostalgia se confundirá con una sonrisa al recordar todo el tiempo que nos acompañó, aunque a veces no le hiciéramos excesivo caso. Fue peor el atropellamiento de mi último perro o el suicidio despendolado de mi primera hurona, porque no era el momento ni nos lo esperábamos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;La última semana asistimos a su pérdida de apetito, su lánguida expresión tras los barrotes, sus nulas ganas de moverse. Sí, se veía venir, y eso ayudó a edulcorar el mal trago. ¿Qué podíamos hacer, sino esperar? ¿Duele la muerte por edad en un roedor, duele acaso en los humanos? ¿Sufrió? ¿Suplicaba tal vez algún tipo de eutanasia con aquellos ojos vidriosos que apenas lograban sostener una mirada? Ella sabía mejor que nadie la proximidad de la última estación. Cuando acariciaba con el dedo índice el remolino de su cabeza ya no temblaba. Antes sí, a veces de miedo a veces de gozo -no distinguía entre una y otra sensación, pero sé que no era siempre la misma-. Ni siquiera... ¿cómo se llama el ruido que hacen las cobayas? Bueno, digamos que no emitía sonido alguno. Daba lástima contemplar su cuerpo apagado, pues sin duda conservaba intactas las ansias de corretear y mordisquear el bebedero. Si he de pasar por ese estado antes de irme, espero sea descaradamente efímero. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062596280567602930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RkH0fpByHvI/AAAAAAAAADc/--naByq3vQs/s200/grute.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;El sepelio fue discreto. Como dije antes, por toda mi asilvestrada parcela hay mascotas enterradas: hamsters, jerbos, cobayas, erizos, tortugas... Algunas fueron sepultadas cuando ni siquiera habían construido la casa; llevan aquí más tiempo que yo. Reconozco que no me acuerdo de dónde están la mitad de ellas. A Margarita, en cambio, la enterramos en un sitio que difícilmente olvidaremos, bajo un improvisado mosaico de grava y flores arrancadas que se marchitaron al poco en señal de duelo. Por alguna extraña razón, las margaritas que depositamos fueron las últimas en quebrarse. Afortunadamente, el sol lució en todo momento sobre nosotros, manteniendo alejada a la lluvia que habría hecho demasiado deprimente el rito funerario. Y así nos despedimos de ella, sin la tristeza de un óbito inesperado, aunque sí con la desazón que nos produjo verla sometida al atroz &lt;em&gt;rigor mortis&lt;/em&gt;. Pero eso forma siempre parte del plan de Tanatos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-3499537845405721178?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/3499537845405721178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=3499537845405721178' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3499537845405721178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3499537845405721178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/05/el-bito-de-la-flor-peluda.html' title='El óbito de la flor peluda'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RkH0fpByHvI/AAAAAAAAADc/--naByq3vQs/s72-c/grute.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-2893359498924693592</id><published>2007-04-26T22:59:00.000+02:00</published><updated>2007-04-27T00:12:58.624+02:00</updated><title type='text'>Primavera...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;La primavera improvisa cada año sus incómodos intervalos de lluvia. No hay pautas ni patrones, es simple y seguro azar. En un despiste nuestro se envalentona y traicionera condena al sol a la elegancia de la incertidumbre. Sí, ahora miro por la ventana y el cielo esta otra vez derritiéndose. ¡Qué sopor, qué monotonía!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;El regocijo del viaje, la aproximación al suicidio,&lt;br /&gt;heraldos, ciegos, el retorno inviable.&lt;br /&gt;Que viven en los presagios del choque,&lt;br /&gt;que mueren en la colisión fluida, el vivir.&lt;br /&gt;Languidecen.&lt;br /&gt;Qué son sino sus propias lágrimas, el llorar la vida&lt;br /&gt;y no la muerte, el trayecto prodigioso&lt;br /&gt;y no su atroz despedida.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;¿Y acaso no llegamos a percibir que también llueve en nuestras cabezas? No sólo el agua sabe reducirse a gotas. Una mente puede llegar a encharcarse, anegarse de pensamientos, y su naturaleza no es la de un receptáculo infinito: conoce límites. Alguien diseñó un camino estrecho a modo de alivio, por allí huye lo que no es retenido. A los pensamientos desbordados también se les llama lágrimas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;En el esbozo del sustrato y la furia&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;hallan razón, por la serenidad que sigue,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;por los pasos petrificados -se evocan siempre-.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;Pero nada se entiende.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Cierto, qué incomprensible puede ser un hiato entre el otoño y el verano. Pero, honestamente, para mí lo que sobra es precisamente el propio otoño, la alegoría de lo anodino, lo insulso. No es una estación, es un tránsito, sólo nos entretiene mientras la primavera se rearma para volver a inducirnos al desconcierto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;Corajes de lodo que forman la silueta viscosa&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;del intrépido, azares en danza, sortilegios,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;las almas osadas que se sumergen en los charcos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;del mundo.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;Apenas un rincón para encontrarse.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Sí, es una pena desvirtuar algo como un atardecer primaveral, la tempestad los transforma en difusos ensayos, no llegan ni a serlo. Nublan la mente. No puedo concentrarme con la ausencia del sol. Hay luz al final del pasadizo, sí, pero la luz no es nunca la misma, como los ríos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;¡Atrás, la fruición desgastada, marchita,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;que no fue tal!&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Todo se extingue, todo, todo,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;devenir es un límite puro .&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;No eres primavera, no eres tú.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Ella invita a meditar todo, inevitablemente. Predecir un final es ingenuo. No está para sembrar lógica, nunca viene para revelar nada. La primavera se inventó para pasar por nosotros, y no al revés.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Se han extenuado las comisuras del presente,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;bogar, estrellarse, ser etéreo,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;sí, la certeza es simple respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;A veces las mentes florecen en primavera...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057862055412583458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RjEivd_LTCI/AAAAAAAAADQ/BI7gaqv7lNI/s200/gota.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-2893359498924693592?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/2893359498924693592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=2893359498924693592' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/2893359498924693592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/2893359498924693592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/04/primavera.html' title='Primavera...'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RjEivd_LTCI/AAAAAAAAADQ/BI7gaqv7lNI/s72-c/gota.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-1582074638256904422</id><published>2007-04-11T18:53:00.000+02:00</published><updated>2007-04-12T13:39:22.077+02:00</updated><title type='text'>Negro sobre negro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;He soñado con la muerte, he soñado que estaba muerto. Si de verdad es así, entonces ya sé lo que es, y no merece la pena. Se resume como la nada. Únicamente al principio -y no sé por qué gracia o indulgencia del administrador de la muerte- podía disfrutar de una emulación vital y hacer casi lo mismo que cuando vivía, aunque en este sueño no recuerdo haber sido un ser vivo siquiera, y tal vez la vida en dicha ensoñación fuese un concepto distinto al conocido, tampoco lo sé. Quizás la entrada anterior de este blog, que efectivamente versaba sobre esta antítesis, me haya hecho soñar con la parte desconocida de la dualidad. El caso, en la mitad llevadera todo resultaba igual, pero no estoy seguro de si yo era visible o no. A veces, me convencía de ser evanescente, y entonces podía ver miedo o desconfianza en los conocidos que a mi alrededor contemplaban cómo manipulaba la realidad y sus objetos, los cuales parecían tener vida propia. Valiente paradoja, sin tener vida en mí lograba transmitirla a seres inertes e inanimados. Tal vez me volviese invisible con tan sólo planteármelo. Se parecía a un estado de duermevela, con su certeza desvaída, que de hito en hito se difuminaba y me permitía cavilar unos instantes sobre mi propio fallecimiento. No puedo creer, me rep&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rh0dQCMNU_I/AAAAAAAAADA/Wj6OD0EQmT8/s1600-h/InstantÃ¡nea(146).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5052226518282753010" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rh0dQCMNU_I/AAAAAAAAADA/Wj6OD0EQmT8/s200/Instant%C3%A1nea(146).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;etía, que ya haya muerto. Resultaba tétrico, descorazonador, inaceptable, aun siendo casi un calco de lo ya conocido. Mi propio óbito, un verdadero despropósito. Al fin y al cabo, estaba al otro lado del espejo y todo podría parecer igual, sin serlo. No, desde luego no lo era, aquello apenas llegaba a ser una imitación desvencijada sin la esencia del patrón original. Con el salto de una a otra se perdían todos los detalles y virtudes que hacían genuina a la vida, y que la muerte imitaba burdamente durante un tiempo y por alguna razón inexplicable, como una fotocopia. Pero ya digo que esto era coyuntural. Tras un fugacísimo fundido en negro y una vuelta efímera a la existencia desvaída, todo se sumía en la espesura azabache que en realidad era la muerte. En ella no se podía mover uno, no podía verse, y cuando creía distinguir un sonido -casualmente familiar, una voz, pura sugestión- me desplazaba torpe hacia allí, a través de una atmósfera viscosa e impracticable, densa como el alquitrán. Sí, así era exactamente. Y no recuerdo hallar nada más que nueva oscuridad. La muerte en sí resultaba peor que cualquier ensayo sobre ella. Morir, si así resulta ser, es la nada, es dar palos de ciego y estar sumido en la espesura del hastío hasta enloquecer. Después de la vida no hay nada, literalmente, o hay nada, que dirían los latinoparlantes. Morir... ¿para qué? Si iba a ser aun más aburrido. De todos modos, al despertar no me atreví a etiquetar esta visión como pesadilla, a pesar de habérseme presentado bajo un tegumento muy similar, y medité entre sábanas y el siguiente sueño si aquellos que creen en una segunda existencia perderían su fe en ella tras padecer una revelación tan coherente. Sí, demasiado acertada, fidedigna, demasiado creíble, no se por qué. Lo asumí, ya digo, como una dimensión de alquitrán, a pesar de no haber estado nunca sumergido en él. Son deducciones lógicas. Alquitrán... el alquitrán es la muerte, quizás por ello haya tanta gente que pierda la vida en la carretera. Deberíamos conducir y desplazarnos sobre algo más suculento. Nieve templada, por qué no. Puestos a pedir...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-1582074638256904422?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/1582074638256904422/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=1582074638256904422' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/1582074638256904422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/1582074638256904422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/04/negro-sobre-negro.html' title='Negro sobre negro'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rh0dQCMNU_I/AAAAAAAAADA/Wj6OD0EQmT8/s72-c/Instant%C3%A1nea(146).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5309788918851114051</id><published>2007-03-27T00:39:00.000+02:00</published><updated>2007-03-27T01:50:56.638+02:00</updated><title type='text'>Inseparables, complementarias</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5046384796573880594" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RghcPE-30RI/AAAAAAAAAC0/PlgnVS8B-HQ/s200/Silueta.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Hallé en la contemplación de sus gestos una devoción febril por el sufrimiento, por la locura. En su estela imperceptible se estancaba la eternidad y el tiempo se perdía en su propia aura viscosa, haciendo del mundo un estanque helado sobre el que resbalar y perder el sentido. Los cinco otorgados se bloqueaban paulatinamente. Ella no se detenía por razones ajenas, y no lo haría jamás. Me supe un siervo de su codicia, pero qué importaba ya. Sólo podía verla desfilar y asumirla como ensoñación, mejor que como un excremento de la vigilia. Se alejaba sin torcer el cuello, sin mirar lo sobrepasado. Se iba. Pero sí, era mejor creerla un vestigio onírico. Justo detrás caminaba una réplica oscura suya, cabizbaja, sombría, hedionda, aunque dulce. La levedad de su devenir enmascaraba el cometido de segar lo que aquella silueta que la precedía había sembrado indiferente, desde la inercia. La una no miraba a la otra, sino a la nada, la otra no miraba a la una, sino al suelo evanescente, y ambas eran tan inseparables y complementarias como las noches y los días. Tras la última, ni un sólo motivo reconocible quedaba. Arrasaba con todo. ¿Tendría también ella un principio y un fin marcados, al igual que la figura cuya sombra interpretaba? En el instante de despedir a una y dar la bienvenida a la otra, era algo poco importante, pues en efecto la recibí con los brazos abiertos, queriendo abrazar a un ser que debía de odiar cualquier tipo de abrazo. Y aun así aferré sus vestiduras rasgadas cuando pasó de largo, en vano. No podría haberla tocado, nunca, no hasta el momento que ella decidiera. También desapareció en la luz, diluida, tras la primera y bella desconocida, quien empezó a enfundarse el disfraz de mundo que no creí volver a contemplar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5309788918851114051?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5309788918851114051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5309788918851114051' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5309788918851114051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5309788918851114051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/03/inseparables-complementarias.html' title='Inseparables, complementarias'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RghcPE-30RI/AAAAAAAAAC0/PlgnVS8B-HQ/s72-c/Silueta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-9107381805420303650</id><published>2007-03-01T21:01:00.000+01:00</published><updated>2007-03-02T15:18:48.766+01:00</updated><title type='text'>Por la puerta de atrás</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Al final claudicaron -claudicamos- ante De Juana Chaos. El miserable ha sido trasladado a un centro hospitalario de su tierra natal, donde misteriosamente ha recuperado las ganas de comer y seguramente las de matar a más gente. Al menos los responsables materiales han seguido el protocolo aulario de sacar cada cosa por su sitio correspondiente y el asesino ha abandonado el hospital 12 de Octubre por la puerta de las basuras, la archiconocida puerta de atrás, para que de paso no se enterase nadie. No voy a decir nada más porque estoy tocando demasiado el tema político, pero si añadiré que ojalá el mal encarado bufón decida tras su recuperación poner una bomba a su liberador como muestra de agradecimiento. Visto lo visto, voy a empezar a hacer huelgas de hambre para lograr mis objetivos: dejaré de comer hasta que me regalen &lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rec5p_MjcoI/AAAAAAAAACo/cuiQoXKyVyc/s1600-h/pv.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5037058101738697346" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rec5p_MjcoI/AAAAAAAAACo/cuiQoXKyVyc/s200/pv.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;un piso, un coche, un puesto de directivo y vacaciones pagadas cada verano, y os animo a todos a hacer lo mismo. Una huelga de hambre masiva, a nivel nacional. Menudo titular. De ser así, cobraría tintes de razón aquello de que África empieza en los pirineos, pues además de hienas y buitres por los rincones tendríamos hambruna general. Hoy he leído que hace poco un niño africano de 9 años mintió sobre su edad para poder escalar el Kilimanjaro junto a varios exploradores (la edad mínima son 10 años). Dudo que su alimentación fuese mejor que la de nuestros niños, quienes entre bocado y bocado sólo se preocupan por pelear, fumar canutos, decir tacos y grabar todo ello con sus móviles. Si dejaran de comer tal vez abandonasen estos malos hábitos y les diese por coronar montañas, y nosotros, además de adelgazar, conseguiríamos pagar las letras del coche y la hipoteca mediante el ahorro alimenticio. Por ahora sólo veo ventajas en eso de renunciar a la comida. Si esto empieza y prospera los mandatarios no tardarán en apuntarse el tanto, y entonces decidirán seguir corrompiendo a África enviándole toda la comida inservible para que se vuelvan como nosotros antes de renunciar a ella. Los africanos sobrevivirían a la inanición, sí, pero pronto verían que sólo era un regalo envenenado más proveniente del primer mundo, quien al menos se daría cuenta de que la puerta de atrás de África no era para las basuras, sino para las almas, y que por ello nunca nos enterábamos cuando se iban.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-9107381805420303650?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/9107381805420303650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=9107381805420303650' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/9107381805420303650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/9107381805420303650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/03/por-la-puerta-de-atrs.html' title='Por la puerta de atrás'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/Rec5p_MjcoI/AAAAAAAAACo/cuiQoXKyVyc/s72-c/pv.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-1951452304556845545</id><published>2007-02-20T03:22:00.000+01:00</published><updated>2007-02-20T03:59:36.873+01:00</updated><title type='text'>Los desfases hieráticos de cuerpo y alma</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Ay, qué horrible puede llegar a ser la mezcla de café e insomnio... Al final estoy usando el blog para hacer tiempo mientras éste último se decide a desaparecer, algo que últimamente se demora demasiado, como antaño. Mi cuerpo parece llevar un horario diametralmente distinto al que debería emplear para amoldarse a las exigencias de la rutina y al ritmo de vida local, y eso me lo estoy tomando como una señal, una sugerencia incluso. Parece querer desvincularse de dicho entorno y se ha autoajustado a otro, situado unos cuantos meridianos más hacia el oeste, así por las buenas. Tengo jet lag sin haber salido de casa. Qué cosas... No sé hasta qué punto esto puede afectar al día a día, pero el caso es que hoy me han dicho algo que ha removido mi conciencia y desconozco si se puede deber al desajuste cognitivo de mi soporte carnal. Hoy alguien me dijo que siempre tengo la misma cara, y al no haber solicitado aun los matices sobre esta afirmación tan superflua como demoledora me siento intrigado respecto a si será verdad. Afortunada o desafortunadamente -no &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RdpjbJS9kgI/AAAAAAAAACc/ck5O0N4buQo/s1600-h/Jet%20Lag.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5033444851543020034" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RdpjbJS9kgI/AAAAAAAAACc/ck5O0N4buQo/s200/Jet%2520Lag.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;sé cual- no puedo verme el gesto las veinticuatro horas del día, y el ser algo esquivo a los objetos especulares me impide colocarme uno frente al rostro durante tanto tiempo. En cualquier caso, me gustaría probarlo, grabarme la cara un día entero y pasarme el siguiente víendome con un jet lag tan desmesurado como el que padezco. A buen seguro mi faz variaría constantemente al comprobar los resultados. Sería un extrañísimo ejercicio de autoanálisis verme en un espejo sometido a la diferencia horaria, como si el yo que contemplase no fuese el del día anterior, sino más bien el que sería varías franjas terrestres más a la izquierda, igual pero distinto, un alter ego tal vez más feliz que el ego gracias a estar donde al parecer habría de estar. ¿Una visión del pasado en el presente que en realidad es una visión del futuro? También lo desconozco, hoy en día si algo me es inherente, eso es la incerteza absoluta, y todo apunta a que sólo el paso del tiempo ira desvelando el porvenir. Pero qué diablos, en el fondo todo es coyuntural. De todos modos investigaré para ver si mi expresión es tan monótona, y espero que no sea así, porque eso me convertiría en una especie de autómata, y los aborrezco con toda mi alma desfasada. Odiaría parecer un busto, siempre con el mismo semblante, y deduzco que se trataría de uno no demasiado elocuente o expresivo. Además, sólo te hacen un busto cuando te has muerto, lo que sería una pésima señal y un hurto desproporcionado, pues apenas tengo más posesiones apreciadas que la vida. Creo haber descubierto otro miedo más, un nuevo temor: ahora también tengo pánico al hieratismo, y aunque el aspecto de la realidad sólo suele invitar a componer un gesto de proverbial indiferencia, soy de los que piensan que al mal tiempo buena cara. Mientras tanto, sálvese quien pueda... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-1951452304556845545?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/1951452304556845545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=1951452304556845545' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/1951452304556845545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/1951452304556845545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/02/los-desfases-hierticos-de-cuerpo-y-alma.html' title='Los desfases hieráticos de cuerpo y alma'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RdpjbJS9kgI/AAAAAAAAACc/ck5O0N4buQo/s72-c/Jet%2520Lag.gif' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-2463844257692259648</id><published>2007-02-16T15:14:00.000+01:00</published><updated>2007-02-16T16:02:28.594+01:00</updated><title type='text'>Ministros, ministras y otros animales</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Bueno, después de dos semanas sin pasarme por aquí observo que esto sigue en orden: desangelado y desértico. He pasado más de un mes amorrado a los apuntes y todo apunta a que ha sido en vano, para mi desgracia, pero en fin, tras largos días de estudio he vuelto para dar guerra, me veo con fuerzas hasta para hablar de política, aunque sólo lo haré de refilón. Me ha motivado a ello el reciente comienzo del juicio por los atentados de aquel largo día once; no sé, esa vitrina llena de gente parece más bien una pecera repleta de pirañas, una jaula de buitres, y resulta curioso ver como todos agachan la cabeza cuando los familiares de los asesinados les miran desde fuera. Entonces ponen ojos de cordero degollado y vuelven a cambiar de forma, pero siguen siendo eso, animales, aunque ahora todos alegan ser inocentes. Siempre lo digo y lo seguiré diciendo: todo lo que sale por la boca de un político me suena a mentira putrefacta, así como toda declaración de un asesino. No sé si unos u otros andan metidos en el ajo -seguramente los dos-, y como va quedando menos para las elecciones generales ambos parecen querer quitarse de encima algunas culpas para volver a ganar o no volver a perder al menos. Me recuerda unos versos de Lorca que dicen: &lt;em&gt;Y que el mar recordó de pronto los nombres de todos sus ahogados&lt;/em&gt;... Ese repentino retorno de la memoria está basado en el interés, no me cabe duda, y es pura pantomima, porque redundando un poco, me consta que el único interés que les interesa es aquel emitido por bancos y cajas de ahorro. No, no confío en la justicia lo más mínimo, es la verdad, y menos ahora que nos acaban de cambiar el ministro. No conozco al nuevo pero apenas me inspira nada bueno. Me parece absurda la manía de tener tantos ministros como ministras; tal vez había una mujer mucho mejor preparada para asumir el cargo, pero con tal de no perder la proporción parece ser preferible enchufar a alguien con menos capacidades para ejercer. Si el presidente quiere paridad genérica en el consejo de ministros debería travestirse y aparentar ser mujer durante la mitad de la legislatura, para dar ejemplo. En fin, mejor dejo el tema porque me da nauseas mancharme lo dedos escribiendo de política. A estas horas lo mejor es horizontalizarse y consultar con la almohada qué hacer el resto del día, aunque yo apenas entiendo a la mía, pues es de Ikea y mis conocimientos de sueco son nulos, pero ella y yo dominamos el lenguaje universal del sueño, y así nos comunicamos. Buenas noches... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5032144425805307922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RdXEsZ6WYBI/AAAAAAAAACQ/JyEAzWvLbGQ/s200/Imhagen(13).jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-2463844257692259648?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/2463844257692259648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=2463844257692259648' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/2463844257692259648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/2463844257692259648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/02/ministros-ministras-y-otros-animales.html' title='Ministros, ministras y otros animales'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RdXEsZ6WYBI/AAAAAAAAACQ/JyEAzWvLbGQ/s72-c/Imhagen(13).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-3084230582433348050</id><published>2007-02-02T13:40:00.000+01:00</published><updated>2007-02-03T19:38:23.639+01:00</updated><title type='text'>Suegras y avestruces</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RcMxwr6FQhI/AAAAAAAAACA/U2KPeFRDfjE/s1600-h/Avestruz.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026916321565426194" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RcMxwr6FQhI/AAAAAAAAACA/U2KPeFRDfjE/s200/Avestruz.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Hace poco leí que había comenzado el juicio por un asesinato cometido a principios de siglo, y hasta aquí todo normal, ya sabemos que ésta, nuestra “justicia”, suele ser lenta cual tortuga maniatada; lo curioso del caso reside en el &lt;em&gt;modus operandi&lt;/em&gt; del asesino. El hombre, con su medio siglo largo a cuestas, dormía profundamente cuando se levantó para cometer su tropelía -valiente contradicción-. Fue un ejercicio de parasomnia, según los expertos, un trastorno del sueño que engloba cuatro tipos, de los cuales este individuo eligió un poco de cada uno sin darse cuenta, aunque en mi opinión todo suena a burda excusa, a un montaje. Según él, soñaba que dos avestruces le estaban atacando ferozmente, y claro, presa del pánico, tuvo la idea de enarbolar un hacha y un martillo para defenderse. La mujer y la suegra salieron a su paso, asustadas supongo por el trajín nocturno, y él, en pleno éxtasis aniquilador, acabó con ellas pensando que eran los enormes pajarracos. Lo que me hace sospechar de su verdadera intención es la presencia de la suegra, a quien seguro deseaba dar muerte; la esposa fue un daño colateral, una mártir de la buena causa, es decir, se la cargó para disimular, o quizá, una vez puesto en marcha, pensó que no era tan mala idea matar dos pájaros de un tiro, nunca mejor dicho. A las suegras se las suele comparar con otro tipo de aves, como grullas o pájaros de mal agüero, o incluso con especies de otras ramas, desde zorras hasta víboras, pero... ¿avestruces? Aunque es cierto que a veces se deben tener unos huevos como los de estos animales -u ovarios, seguramente bastante grandes también- para soportar a una suegra. De hecho, el Tribunal de la Rota Romana acaba de incluir a las suegras como motivo fehaciente y suficiente para un divorcio, y si lo dicen ellos es que los topicazos son ciertos. Volviendo al uxoricida-avicida, tras tumbar a las dos mujeres decidió dar buena cuenta de sus retoños. No especificó si también los confundió con avestruces o si pensó que eran pollos de corral, pues atacó con menos ímpetu y, por suerte, la hija sólo sufrió heridas y el hijo logró arrebatarle el hacha. Acto seguido, se defenestró, bien para suicidarse o para huir volando -¿se creería también un pájaro?-, pero aterrizó sobre un coche y sobrevivió. No sabemos cómo se solventará el juicio, si los descerebrados que tomen la decisión creerán una milonga tan pueril y lo dejarán ir, como pide la defensa, o si lo enchironarán. Espero sea lo segundo. También no hace mucho, condenaron a una joven a seis meses de cárcel por arrancarle media lengua a su novio de un mordisco, y ahora el pobre no puede emplear ciertas consonantes, dentales y palatales principalmente. Supongo que romperá con ella, aunque la quiera, porque las discusiones serían imposibles -mira que nos encanta discutir con la pareja- sin poder pronunciar cosas como: ¡Tu madre es un avestruz de mierda!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-3084230582433348050?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/3084230582433348050/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=3084230582433348050' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3084230582433348050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3084230582433348050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/02/suegras-y-avestruces.html' title='Suegras y avestruces'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RcMxwr6FQhI/AAAAAAAAACA/U2KPeFRDfjE/s72-c/Avestruz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-644502018711608339</id><published>2007-01-31T20:47:00.000+01:00</published><updated>2007-02-01T15:25:51.925+01:00</updated><title type='text'>Londres: un destino menos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Por fin, tras muchos años, he tenido la oportunidad de conocer la afamada ciudad del Támesis. Ciertamente, no me ha decepcionado, tal vez un poco el Big Ben, que en fotos me parecía algo más monumental y cuando lo tuve delante lo concebí como una mole demasiado terrenal, aunque no por ello exenta de beldad arquitectónica, de noche sobre todo. En cuanto se iba el sol -tuvimos esa extraña suerte, ausencia de lluvias y bastantes horas con el astro rey sobre nuestras cabezas- la ciudad se sumergía en una curiosa atmósfera de misterio, cambiaba de cara. De día estaba espléndida, impoluta, especialmente cuando los rayos solares la bañaban, y de noche dejaba un poco de lado el trasiego y la agitación. Según vimos, la vida nocturna de los londinenses no es demasiado convulsa; el último día, a eso de las once, nos fue imposible encontrar un pub abierto en el que tomarnos unas pintas de despedida. Una pena, como también lo fue haber dejado de visitar algunos lugares emblemáticos como Trafalgar Square o Piccadilly Circus, pero que subsanamos con una estupenda caminata de varios kilómetros, la mayoría de ellos recorridos junto a las orillas del Támesis, río que, por otra parte, no me transmitió toda la inspiración que esperaba extraer de él. Tal vez lo peor de esta grata visita fueran los lugareños, tan hieráticos y fríos, impersonales, tan ingleses, vamos. No sabría decir si destilan esa gelidez y apatía porque se las ha contagiado la ciudad, o si la propia ciudad es a veces tan grisácea y sombría porque se lo han pegado los habitantes. Misterios de la vida. Alguien debería decirles que no cuesta tanto sonreír o manifestar algún sentimiento de cercanía, aunque sea por pura educación. Curiosamente, quien más amable se mostró con nosotros fue un mendigo que vimos día tras otro en las cercanías del hotel. Nos lo cruzamos nada más bajar del autobús, y tras asustarnos un poco por su aspecto menesteroso y la zona poco iluminada tuvimos una extraña revelación: aquel hombre era una viva y deteriorada imagen del malogrado Benny Hill. Tuvimos que desechar la forma conocida del orondo humorista, pues el resucitado estaba famélico y cubierto de harapos, escondido tras un generoso y descuidado mostacho. ¿Será un mito su muerte, y ahora practica la mendicidad en el centro de Londres? El caso es que justo antes de marcharnos, en la estación, nos saludó e incluso nos dedicó alguna palabra en un español paupérrimo, pero jovial. Esto atenuó un poco la mala imagen que habíamos formado sobre sus conciudadanos, aunque sólo lo hiciera por un intercambio de peniques, de nuestras manos a las suyas, pero no me voy a entrometer en las motivaciones de cada uno para ser amable y cortés. No dejó de ser una anécdota curiosa; el más educado de toda la ciudad era aquel desarrapado y gentil sintecho, o quizás todos los pobres de Londres fuesen las mejores personas de la zona, o cuanto menos las más afables y cordiales. Respecto a esto, nos llamó poderosamente la atención que en las repisas de los escaparates y soportales hubiese hileras de pinchos para evitar que se acomodasen sobre ellas dichos personajes, condenados por las autoridades a convertirse en faquires. Ahora me pregunto si el responsable de esto lo hizo para erradicar la pobreza -o al menos ocultarla un poco- o para castigar la buena educación. Son peculiares, desde luego, estos ingleses. Como vimos, todos tenemos lo nuestro, en cualquier parte de Europa y del mundo. Es absurdo intentar ser perfecto, no parece merecer la pena. Fue una gran escapada de fin de semana y resultó agradable compartirla, si bien echamos de menos a quienes no pudieron sumarse a la expedición. Pero bueno, la vida es larga y hay tantos sitios para visitar que jamás los conoceremos todos. La próxima huída seremos más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026293262343831842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RcD7F3bxgSI/AAAAAAAAABk/zFJkgYnDK_s/s320/London.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-644502018711608339?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/644502018711608339/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=644502018711608339' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/644502018711608339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/644502018711608339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/01/londres-un-destino-menos.html' title='Londres: un destino menos'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RcD7F3bxgSI/AAAAAAAAABk/zFJkgYnDK_s/s72-c/London.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-3935102935040711149</id><published>2007-01-16T02:07:00.000+01:00</published><updated>2007-01-18T12:11:18.431+01:00</updated><title type='text'>Edades improbables</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RawlpuG9ybI/AAAAAAAAABI/GB9IjrrLRqo/s1600-h/oldman4br.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5020429083293370802" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RawlpuG9ybI/AAAAAAAAABI/GB9IjrrLRqo/s200/oldman4br.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Cuando era un niño me imaginaba el futuro como algo improbable, un suceso que sólo afectaría a los demás, si bien pensaba en él con la retórica típica de cualquier alma cándida. Aquello de “cuando sea mayor...” eran simples palabras vacías, carentes de esencia, se decían por pura imitación o inercia, para ser uno más elucubrando sobre un porvenir latente. Haciendo memoria, no conozco a nadie que haya cumplido su sueño de ser astronauta, inventor, futbolista, catador de dulces y demás quimeras -aun es pronto, pero pocos están en el camino de su sueño infantil-. Resultaba sumamente complicado incluso imaginarse a esta edad. Ahora, por alguna razón que escapa a la mía, consigo recordar mi modo de pensar cuando era un tierno imberbe, mis cánones y patrones a partir de los cuales desgajaba el mundo exterior, el modo de regirme y gobernarme, la percepción de una vasta realidad demasiado distante por aquel entonces. Hoy día puedo rescatar algún vestigio de esos años, cuando la ignorancia nos mantenía dentro de los límites de la felicidad, en parajes tan maravillosos como efímeros, pero me sigue costando horrores imaginarme en el futuro. Tendemos a obviar los pasos inmediatos de nuestra existencia para recrearnos en los siguientes, aunque ahora el que me fascina es el último, la senectud, pues la madurez y la talludez se me pueden antojar cercanas incluso, o cuanto menos similares a estas épocas, pero la vejez es algo ignoto y verdaderamente lejano. A veces actúa como acicate para seguir adelante -sí, es una extraña motivación-, es un estado al que llegar será un logro, el final. Si concibo la vida como una navegación, con una excesiva tendencia a estar a la deriva, la tercera edad la entiendo como el puerto donde atracamos o la playa donde quedamos varados y languidecemos -hay muchos modos de llegar a viejo, algunos terroríficos-, pero en cualquier caso un lugar donde estamos estancados y de verdad tenemos tiempo para ser humanos, reflexionar sobre los rumbos tomados en el pasado, hacer acopio de sabidurías y demás delicias a las que ahora no podemos dedicarnos. Tal vez sea una de las pocas cosas buenas de este periodo. Si alcanzo dichas edades, me pregunto cuándo empezare a considerarme un anciano, un ser expuesto a la senilidad y el abandono, las fieras de todo hombre. Según dice Gabriel García Márquez, un hombre comprende que está envejeciendo cuando se mira al espejo y ve en su rostro la cara de su padre. Algún día lo haré, me plantaré frente al espejo, pero para intentar reconocerme a mí mismo y no a mi progenitor, porque no me acostumbraré jamás a un rostro arrugado ni a un pelo cano -soy consciente inconscientemente-, y buscaré en mi faz los detalles del pasado, quizás de estos momentos, o algunos posteriores, y pensaré: así que esto era la vida... Y no sé si lo comprenderé, como tampoco sé por qué me resulta tan enigmático el hecho de poder ser un octogenario curtido en mil vivencias. ¿Será la última parada la que proporcione las respuestas o aclare aquello jamás comprendido? Muchos no quieren vivir tanto, pero yo no pienso renunciar a ello, me parece abominable prescindir de una conclusión ideada para hacer de la vida algo con entidad y sentido. Es curioso, nadie nos enseña a envejecer, y sin embargo es de lo que mejor sabemos hacer...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-3935102935040711149?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/3935102935040711149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=3935102935040711149' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3935102935040711149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3935102935040711149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/01/edades-improbables.html' title='Edades improbables'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RawlpuG9ybI/AAAAAAAAABI/GB9IjrrLRqo/s72-c/oldman4br.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-3965636547331337684</id><published>2007-01-06T03:29:00.000+01:00</published><updated>2007-01-06T03:37:12.158+01:00</updated><title type='text'>Música, silencio</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Seguro que vuelve tu&lt;br /&gt;voz, la única, reverberando&lt;br /&gt;el beso tuyo. Si son melódicas&lt;br /&gt;las últimas notas del recuerdo,&lt;br /&gt;sabrán volver. Y mientras,&lt;br /&gt;se esmera en crepitar la&lt;br /&gt;quietud, y me añades al&lt;br /&gt;pensar nuevos caminos,&lt;br /&gt;inciertos, serpenteando por&lt;br /&gt;mí. Pero no queda nada, no,&lt;br /&gt;nada -van a estrellarse las&lt;br /&gt;músicas del alma- ¡Qué&lt;br /&gt;olvidado ya su musitar,&lt;br /&gt;su rumor sellado!&lt;br /&gt;Todo es calma tormentosa,&lt;br /&gt;el ruido mudo del tormento,&lt;br /&gt;sí, todos los versos inútiles&lt;br /&gt;que agotan el temblar del eco.&lt;br /&gt;Y me empujas al silencio...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5016740528870922226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RZ8K7mGoF_I/AAAAAAAAAA8/bEVg16WdwTg/s200/waitin.jpg" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-3965636547331337684?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/3965636547331337684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=3965636547331337684' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3965636547331337684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3965636547331337684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2007/01/msica-silencio.html' title='Música, silencio'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RZ8K7mGoF_I/AAAAAAAAAA8/bEVg16WdwTg/s72-c/waitin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-6178110382275665285</id><published>2006-12-31T17:29:00.000+01:00</published><updated>2006-12-31T17:55:03.539+01:00</updated><title type='text'>Cuenta atrás...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Apenas seis horitas para un hipotético salto, y sigo sin notar nada. ¿Acaso entiende el universo de proporciones tan pequeñas? Lo dudo horrores. No me voy a repetir con los planteamientos alusivos a la uniformidad de nuestras vidas, pero sí aprovecharé esta celebración coyuntural para haceros llegar mis mejores deseos. Al año que ahora expira, a modo de despedida general, le digo: &lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5014734455958715026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RZfqayJUupI/AAAAAAAAAAk/8iIdROMgJEE/s200/fuck%2520you1.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Y a este que en breve estrenaremos le pido un poco más de benevolencia, simple y llanamente. Lo cierto es que si ponemos un poco de nuestra parte todo irá algo mejor, y si nuestra condición de estúpidos humanos con tendencias de autoflagelación nos lo permite, tal vez consigamos ser más felices, o menos desdichados. Esta noche, tragad junto al cava y las uvas el puto orgullo que tan horribles nos vuelve, y si podéis, también todos esos innecesarios defectos que nos son inherentes de nacimiento. El problema es la disposición a hacerlo; nos sentimos más dichosos guardando todo ese detritus en nuestro interior. Yo, por mi parte y aunque sea en vano, continuaré obviando los sentimientos irracionales y viscerales, al menos los negativos, por si sirviera de ejemplo a alguien. Todos deberíamos probarlo y empezar a mirar más allá de nuestros apéndices nasales. Si algo ha de traernos el año nuevo, espero sea conciencia, y que de una vez por todas dejemos de comportarnos como mandriles y miremos un poco más por el prójimo. Hagáis lo que hagáis, os deseo un formidable 2007 a todos y cada uno de vosotros. Espero seguir teniendoos cerca y aguantándome como yo os aguanto a vosotros de tan buena gana, y aunque todos tengamos lo nuestro, siempre serán minucias en comparación con lo que una amistad pueda llegar a superar. Si tanto nos gusta cambiar las cosas el uno de enero, hagámoslo, pero para progresar, no demos más pasos atrás, que ya hemos dado bastantes. Sólo era eso, comunicaros mi ferviente disposición a que sigamos juntos y revueltos por muchos años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Feliz año&lt;/span&gt; &lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RZfrJiJUuqI/AAAAAAAAAAs/0bWSfSOjqnI/s1600-h/brindis.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5014735259117599394" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RZfrJiJUuqI/AAAAAAAAAAs/0bWSfSOjqnI/s200/brindis.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-6178110382275665285?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/6178110382275665285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=6178110382275665285' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6178110382275665285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/6178110382275665285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2006/12/cuenta-atrs.html' title='Cuenta atrás...'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RZfqayJUupI/AAAAAAAAAAk/8iIdROMgJEE/s72-c/fuck%2520you1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5982005883767831773</id><published>2006-12-26T01:33:00.000+01:00</published><updated>2006-12-26T15:57:17.673+01:00</updated><title type='text'>¡Socorro, 25 de diciembre fun fun fun!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Estoy a punto de hacer algo terrible... No, eso no mentes enfermas, juré dejar la autopsias caseras y lo mantengo. Es algo peor... ¡ponerme a escribir sin saber qué escribir! Por lo tanto no me responsabilizo de lo expuesto desde esta línea hasta el final, a sabiendas de que sólo serán largas letanías de incongruencias salidas directamente de mi macabra y enferma testa, como me suele decir Cobitu amparado en buenas dosis de razón. El caso es que no podía sellar los párpados y menos conciliar un sueño por estar aun lleno de los víveres navideños -de un banquete espléndido, eso sí-, y me vine aquí a aliviar la mente un poco, pues sostengo la teoría de que si no podemos dormir es debido a un exceso de pensamientos (probadlo, pensar mucho retrasa el sueño tanto como la luna un reloj de sol). Si a eso sumamos un exceso de comida en el sistema digestivo, es la hecatombe, pero no veía sentido a vomitar dichos manjares casi deglutidos (mis digestiones navideñas abarcan horas y horas) pudiendo regurgitar en su lugar todas esas cosas absurdas que revolotean errantes en mi testa. ¡Diablos, otra vez esta palabra! ¿Tendrá algo que ver su origen con el de la palabra testículos? Es muy probable, en el fondo éstos son un par de pequeñas cabezas golpeándose entre sí al ritmo del caminar, como dos siameses en una cama elástica. A propósito, ¿se dice un siamés o dos siameses? Un siamés es inconcebible, no se puede estar pegado a uno mismo (bueno los narcisistas sí, pero esos no cuentan) y dos siameses en realidad son una misma cosa, o sea, un siamés... bueno no importa. ¡Qué lío!. Como veis, mi insomnio tiene un fundamento evidente. ¿Quién podría dormir con este tipo de cuestiones rondándole por dentro? Además, creo que aun no digerí el almuerzo, no puedo volver a las vastas llanuras de mi lecho hasta haberlo hecho (¡vaya una rima más estupenda!). Acabo de percatarme de que casi todo se duplica durante el día de Navidad: comemos el doble, tenemos el doble de familiares a alrededor, aparcamos en doble fila... y al no poder pegar ojo el día en sí se nos hace el doble de largo. Y no me siento doblemente dichoso (aunque tampoco desdichado) pero sí noto la panza el doble de prominente. Total, da igual, el día uno me apunto a un gimnasio y listo (náuseas, ajjj). ¡O mejor! Crearé mi propia marca de dulces, la llamaré "&lt;em&gt;El metabolismo&lt;/em&gt;", así cuando me llamen gordo podre decir aquella famosa excusa de: ¡No, es que tengo mi propia marca de dulces! Hablando de gordos, sigo siendo pobre tras haber sido ignorado por la lotería navideña, y posteriormente por Papá Noel, o mejor dicho, Papá cruel. Sí, el maldito ha pasado por mis dominios, pero no ha dejado el desfibrilador ni el pase VIP a la mansión Playboy que le solicité en mis epístolas impregnadas de plutonio 210. Ha cometido la osadía de abandonar bajo el árbol una granada sin anilla y un cocodrilo antropófago... ¡sabiendo perfectamente que odio el color verde! Buf, es increíble, aunque sea republicano me voy a pasar a los Reyes Magos, cuyos nombres aun recuerdo: el rey Arturo, el rey Midas y el rey Guetón. Bueno, voy a dejar de escribir, no quiero dar más razones para que me clausuren el blog ni para reingresar en el frenopático. Además, ¡tengo un telegrama urgente para Mr.Rock! Lo dicho queridos míos, ¡feliz navidad! Digo...¡¡socorro!!&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5012643649774189458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RZB812Joe5I/AAAAAAAAAAY/0K_Rr43hqtU/s200/helpme.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;P.D#1.-No he tomado barbitúricos, sustancias alucinógenas ni ningún otro tipo de estupefaciente, soy así de nacimiento, aunque qué os voy a contar a estas alturas...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;P.D#2.- No, el de la foto no soy yo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5982005883767831773?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5982005883767831773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5982005883767831773' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5982005883767831773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5982005883767831773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2006/12/socorro-25-de-diciembre-fun-fun-fun.html' title='¡Socorro, 25 de diciembre fun fun fun!'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RZB812Joe5I/AAAAAAAAAAY/0K_Rr43hqtU/s72-c/helpme.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-1654670137911941480</id><published>2006-12-13T21:12:00.000+01:00</published><updated>2006-12-13T23:23:15.088+01:00</updated><title type='text'>Hasta el rabo todo es toro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Pues ya casi expira otro año, y nosotros, como buenos humanos, sostendremos la categórica estupidez de que todo cambiará al inaugurar el 2007. Nuestra simplicidad es alarmante, y cada vez más. No contentos con esto, encontraremos en el tránsito al séptimo año del milenio recién nacido la excusa idónea para emprender cualquier asunto (o reemprender). A los ya clásicos "&lt;em&gt;voy a dejar de fumar&lt;/em&gt;", "&lt;em&gt;me apuntaré a un gimnasio y además iré&lt;/em&gt;", "&lt;em&gt;este año estudio a muerte&lt;/em&gt;" o el terrible "&lt;em&gt;a partir de enero seré mejor persona&lt;/em&gt;" se les unirán otros menos conocidos, como el de "&lt;em&gt;dejaré de estafar a Hacienda&lt;/em&gt;", "&lt;em&gt;no volveré a mear en la ducha&lt;/em&gt;" o "&lt;em&gt;en 2007 daré propina al que toca el violín en el metro&lt;/em&gt;". Visto desde este prisma, resultamos una especie un tanto predecible. Sí, está bien marcarse metas y objetivos, pero no tener fuerza de voluntad para establecerlos en cualquier momento y después incumplirlos por sistema es deleznable, la verdad. ¿Acaso algo nos asegura que el uno de enero hallaremos por ciencia infusa esa motivación? ¿Qué nos certifica un nuevo año mucho más llevadero y fructífero? Nada de nada. Aquellos a quienes se les haya atragantado 2006 -como a un servidor- deben de estar deseando su fin, pero sintiéndolo mucho, lo más probable es que nada cambie a corto plazo. Y si os sucede lo contrario, mi más sincera enhorabuena. En fin, de todos modos espero que ciertos aspectos mejoren paulatinamente en nuestras vidas, sea ahora, el próximo mes o en primavera. Aun es pronto para hacer el balance definitivo del presente año, mejor hagámoslo en la onomástica del amigo Silvestre, que c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;omo bien dicen por ahí, hasta el rabo todo es toro...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5008140411406236882" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RYB9K38lvNI/AAAAAAAAAAM/HcQFHfz3i3o/s200/road_desert.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-1654670137911941480?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/1654670137911941480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=1654670137911941480' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/1654670137911941480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/1654670137911941480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2006/12/hasta-el-rabo-todo-es-toro.html' title='Hasta el rabo todo es toro'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1mRTxE0S8t4/RYB9K38lvNI/AAAAAAAAAAM/HcQFHfz3i3o/s72-c/road_desert.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-8224446344945809165</id><published>2006-12-01T16:13:00.000+01:00</published><updated>2006-12-01T16:54:30.495+01:00</updated><title type='text'>Despedida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Hay que joderse. Estaba preparando un post con la música como telón de fondo -que pensaba escribir este mismo fin de semana-, pero me veo obligado a redactar antes este otro, que desgraciadamente también versa sobre el tema musical. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Nada más llegar a casa leí un dato horrible sobre una noticia que vi esta misma mañana leyendo el periódico en el tren. No le presté apenas atención; trataba sobre un accidente de moto ocurrido ayer, uno de tantos, en el que murió un hombre cuya identidad no se desvelaba. Sin embargo, hace poco terminé de saber que el motorista accidentado era Alberto Madrid. Muchos no sabréis quien era, pero si conoceréis su entorno de trabajo. Alberto fue el baterista de la banda madrileña Sôber (una de las pocas de su género con éxito comercial en España). Actualmente tocaba con Savia, junto a Carlos Escobedo, ex-vocalista de Sôber. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Leí la noticia y, la verdad, me jodió muchísimo y sentí una gran pena. No tuve la suerte de conocer a Alberto personalmente, pero sí disfrute de su talento en directo hace unos años, cuando Sôber ofreció un concierto en Majadahonda. Recuerdo en especial un solo de batería que me puso los pelos de punta. Todos lo aplaudimos con rabia, tras quedarnos anonadados oyéndole. Alberto era uno de lo más grandes bateristas españoles, sin duda alguna. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;¿Cómo se puede lamentar una pérdida con una relación inexistente? Evidentemente, no es igual que perder a alguien cercano -ese dolor se sitúa en otra dimensión- pero de algún modo mi vínculo con Alberto existía, aunque él lo desconociese. Si bien no podía admirarle como persona -y no dudo de su calidad humana- sí lo hacía como músico. ¿Cuantas veces habré intentado imitarle, baquetas en mano? Innumerables. Me encantaban y siguen encantando sus ritmos. Como es lógico, de mi batería no se desprendió jamás la magia que él lograba extraer de la suya. Alberto era un virtuoso, eso es innegable. Tal vez por dedicarnos al mismo instrumento, o por la humildad con que llevaba ser uno de los grandes artistas del panorama musical, siento profundamente la muerte de Alberto Madrid.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;No he visto rastro alguno en los medios de comunicación sobre esta triste despedida (he visto varios periódicos e informativos), así que tengo una razón más para publicar esta carta de adiós. ¡Ah, qué distinto habría sido de haber muerto Bustamente, Dani Martín o cualquier otro "músico" de pacotilla que no le llegaría ni a los tobillos! Lo de este país ya roza lo lamentable. Por lo menos, los que apreciabamos su trabajo o al menos la música de verdad, sentiremos no volver a escucharle o verle disfrutando sobre el escenario. Una verdadera lástima.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Allí donde estés, Alberto, un fuerte abrazo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Descansa en paz.&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 160px; CURSOR: hand; HEIGHT: 183px; TEXT-ALIGN: center" height="368" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/4161/185792661199079/200/576553/alberto2.jpg" width="160" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-8224446344945809165?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/8224446344945809165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=8224446344945809165' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8224446344945809165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8224446344945809165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2006/12/despedida.html' title='Despedida'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-5615611343201240561</id><published>2006-11-29T17:48:00.000+01:00</published><updated>2006-11-29T17:57:46.684+01:00</updated><title type='text'>Vida de ojos rojos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Hasta entonces, la cocina había sido para mí como la selva del Amazonas, un territorio inexplorado. Nunca tuve necesidad de quedarme en ella más allá de unos minutos, el tiempo que tardaba en expoliar la nevera o cruzar hasta la terraza para desterrar mi fétido calzado. Todos los demás elementos eran prácticamente invisibles, incomprensibles incluso; me aterraba la vitrocerámica, que se ponía roja como un semáforo según donde plantase el dedo, con el riesgo de perder las huellas dactilares si no se era muy docto a la hora de hacerlo. Ese era mi caso, por desgracia, y cuando aquel día me quedé solo y sin comida, el pavor tiñó de blanco mis mejillas. Tocaba enfrentarse a ese monstruo plano y deslizante, de apariencia inofensiva, pero un traidor a la postre, mucho más que el abominable cuchillo jamonero que sembró de cicatrices mis manos durante años. Me encontraba abandonado en aquella cárcel alicatada hasta el techo, plagada de electrodomésticos siniestros, sin saber por dónde empezar a fraguar el desastre. Por supuesto, la idea de abandonar se paseó por mi mente varias veces, hasta que el hambre se hizo más grande que el miedo y no me quedó alternativa. Como todo chef novato decidí empezar por lo fácil. Una vez estaba la sartén sobre su placa correspondiente, comencé a pelar una cebolla y a pensar qué demonios hacer con ella, aunque eso significase acabar con los ojos rojos propios de un besugo. Al fin y al cabo, el ser humano tiende a sufrir por puro vicio, como los faquires (ellos tienen más de humano que cualquiera de nosotros, al contrario de lo que se piensa). Con decisión, me dispuse a hacer un sabroso picadillo, pero en cuanto hendí el cuchillo oí un alarido espantoso.&lt;br /&gt;-¡Ay,ay,ay!- se quejó la cebolla. &lt;/div&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/4161/185792661199079/200/29927/onion.jpg" border="0" /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Solté el arma del crimen inmediatamente, mientras retrocedía espantado. El pobre vegetal yacía sobre la tabla casi partido por la mitad, lloriqueando sin parar. Yo no podía articular palabra de la impresión, pero ella desató una verborrea impropia de un ser tan soso e inanimado. Hablaba y hablaba, y yo escuchaba atónito. Me contó su triste vida, cómo la separaron del resto de la familia y que incluso tuvo que presenciar el asesinato de algunos miembros a manos de un recolector sin escrúpulos. No tenía ni idea de que las cebollas sintiesen y padeciesen como nosotros. Comencé a sentir una profunda tristeza por tanta desdicha según seguía desgranando su lamentable existencia. Al parecer, en el cajón de la nevera todos le hacían la vida imposible por su olor pegajoso, lo que la tenía sumida en una depresión permanente.&lt;br /&gt;-Hasta los pepinos, que son todos imbéciles, se meten conmigo - dijo con voz mustia.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Yo odiaba los pepinos con toda mi alma y por eso me sentí rápidamente identificado con mi nueva y picante amiga. La pobre, agonizando, estalló en lagrimas. Había algo contagioso en la levedad de su llanto; enseguida noté como mis ojos se humedecían y empecé a llorar también, al unísono. Corrí a darle un abrazo para intentar consolarla, con tan mala suerte que se me escurrió al apretarla contra el pecho y voló grácil hasta posarse en el aceite hirviendo. Un nuevo grito resonó entre los azulejos, y ya no se oyó nada más. La rescaté del dorado infierno con cuidado y la serví en un plato elegante, porque se merecía el más lujoso de los sepelios. Antes de sentarme a la mesa abrí el cajón de las verduras y eché una terrible reprimenda a todos los inquilinos, que me miraron acobardados. Con un sentimiento de culpa inimaginable, me fui llevando las suaves capas a la boca y las mastiqué lentamente, paladeando la mismísima muerte. Sabía deliciosa. Eso era un auténtico cadáver exquisito y no el juego que idearon Tristan Tzara y sus dadaístas. Una vez saciado, me marché al cuarto de estar a hacer la digestión y honrar su memoria. Quizá hubiese querido que esparciese sus restos en algún lugar concreto, como quién difumina un atardecer en el Mediterráneo con las cenizas de su bisabuela, pero la idea de regurgitar me pareció siniestra. No eran horas de andar exhumando nada. Al poco llegó mi madre, que al verme tirado en el sofá tan taciturno y cariacontecido se asustó. Sólo le explique brevemente lo sucedido, que acababa de asesinar a una amiga y además había devorado su cuerpo. Ella mezcló una sonrisa forzada con una mueca de espanto, al tiempo que hurgaba en el bolso a escondidas &lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/4161/185792661199079/1600/301335/onion.jpg"&gt;&lt;/a&gt;buscando el móvil para llamar corriendo a las autoridades.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-5615611343201240561?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/5615611343201240561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=5615611343201240561' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5615611343201240561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/5615611343201240561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2006/11/vida-de-ojos-rojos.html' title='Vida de ojos rojos'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-378934695205461756</id><published>2006-11-26T18:18:00.000+01:00</published><updated>2006-12-26T15:57:59.934+01:00</updated><title type='text'>El mundo invidente</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/4161/185792661199079/1600/848141/2006060708204128_1_original.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/4161/185792661199079/200/252682/2006060708204128_1_original.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Hubo un día en el que se cansaron de brillar todos los astros. Existieron amagos de retomar aquel fulgor que alumbrara antaño a quienes agotaron luces y engendraron sombras, pero no alcanzó apenas la vitalidad de un destello. Se había perdido por completo el control sobre lo visible. Ese mundo imperceptible se volvió más real que cualquier otro, sólo la ausencia le imprimió detalles, formas, aristas, que nadie asimilaba, pues ni siquiera sabían hacerlo cuando todos veían. Ahora cada ser se igualaba al de su lado; todos pendían del mismo hilo, se revolvían en el mismo hueco. Pensar, meditar...¡Ah! ¡Ya no servía!. Los instintos hostigados se reubicaron y manifestaron como única vía. Allí, en la oscuridad, junto a la nada y el vacío, entre hipotéticas dimensiones, habían empezado a reencontrarse las criaturas, mas no entre ellas – no podrían verse, percibirse – sino con sus propias ánimas aletargadas. Qué difícil resultaba reconocerse por primera vez, palpar con sentimiento, y qué extraño desconocer posiciones en un universo desproporcionado. La uniformidad se erigió entonces como madre naturaleza y a todos se les antojó descomunal. No existían partes; el todo, la amalgama raci&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/4161/185792661199079/1600/425164/2006060708204128_1_original.jpg"&gt;&lt;/a&gt;onal, fue hegemónica. Y aquel niño, cegado desde su concepción, y por tanto menos ciego que los demás, dijo «Ahora yo gobernaré y marcaré el ritmo de la raza. Ahora sabréis lo que es sobrevivir en lugar de vivir sobre el resto. Antes no había más ciego que quien no quería ver, y ahora no lo habrá más que aquel ciego que no sepa ver». Todos lo comprendieron, pero el mundo siguió controlado por la invidencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-378934695205461756?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/378934695205461756/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=378934695205461756' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/378934695205461756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/378934695205461756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2006/11/el-mundo-invidente.html' title='El mundo invidente'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-8916179030252218925</id><published>2006-11-22T20:39:00.000+01:00</published><updated>2006-11-22T20:45:45.599+01:00</updated><title type='text'>Lunes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;Despuntaba el lunes, pero el sol aun demoraba su aparición. Ni un alma se aventuraba a salir todavía. Él se desplazaba con pesado caminar, aunque firme y constante, mirando el lugar exacto donde detenerse y poner fin a su cometido. Llegó, y clavó los talones sobre la nada. La mezcla de brisa y estrellas fugaces invitaba al sosiego, a paladear por un instante la tranquilidad. El reloj, con sus insolentes chasquidos, le arrebataba tal placer. Los más impacientes se acodaban en las repisas, blandiendo el desayuno, frunciendo el ceño para intentar verle. Les resultaba imposible, sólo sabían que por allí andaba. Era temprano para los niños, los únicos capaces de deslindarle de las sombras. En su interior, le entristecía ser tan invisible. Resignado, desató el cordoncillo dorado del pesado bulto que portaba, y éste empezó a crujir. Como quien extiende una alfombra, tiró de un extremo haciendo volar el otro, con un certero movimiento. Una lengua oscurísima se proyectó desde sus manos hacia el horizonte, y suavemente se depositó. El ligerísimo temblor avisó a los madrugadores, que corrieron a por sus enseres. Dio media vuelta, satisfecho, mientras la gente se precipitaba sobre la calle que acababa de poner.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/4161/185792661199079/200/05-Paris_-_Rue_de_Bearn-small.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-8916179030252218925?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/8916179030252218925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=8916179030252218925' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8916179030252218925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/8916179030252218925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2006/11/despuntaba-el-lunes-pero-el-sol-aun.html' title='Lunes'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1522013480542859329.post-3547751197766174171</id><published>2006-11-20T19:53:00.000+01:00</published><updated>2006-11-20T21:58:09.185+01:00</updated><title type='text'>Bienvenidos al Páramo Licencioso</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#ff6600;"&gt;¡Pues sí, al final también caí en la tentación de hacer mi propio blog!. Hasta ahora había sido una idea maltratada; siempre pensé que escribir uno sería como poner el primer ladrillo de una torre que no tardaría en derrumbarse, que nadie lo leería, y en fin, otra serie de excusas disuasorias. Desde hace un tiempo hasta hoy fui cambiando de mentalidad y percibí la esencia de estas bitácoras a través de un prisma distinto y descubrí una utilidad desvinculada de lo&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/4161/185792661199079/1600/661193/hollow.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/4161/185792661199079/200/259295/hollow.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;s demás: tanto si mis escritos se leían como si no, lograría aligerar la mente y desahogar el espíritu creativo. Es más, lo atractivo no es saber con certeza que alguien vaya a leerme -aunque sea por mera educación- sino ser consciente de que puedo ser leído. Lo compararía con el miedo a ser descubierto haciendo algo "malo". Algunos roban o intiman en sitios poco ortodoxos simplemente por el temor a que les pillen, circunstancia que infiere a lo cotidiano grandes dosis de emoción. En resumen, escribo aquí por puro morbo, y de paso para plasmar ante el mundo todas las ideas atascadas en mi mente, pues en el disco duro se descomponen irremediablemente. Al fin y al cabo, los textos están para ser percibidos, de hecho los ojos ajenos son pulmones que les proporcionan oxígeno y evitan su desaparición.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;En otro orden de cosas, explicaré brevemente el título. El término &lt;em&gt;páramo&lt;/em&gt; ilustra esta estepa recién inaugurada; creo sobre la nada, el vacío. También refleja el posible rechazo; a muchos les podrá parecer un hueco digital si no hallan nada de su agrado. Y será &lt;em&gt;licencioso&lt;/em&gt; porque aquí habra lugar para el placer y el regocijo y al mismo tiempo para lo inmoral y lo transgresor. Si algún día no encontráis ni blog ni escritor en su sitio habitual, seguramente halléis a ambos en una esquela del periódico. Pero bueno, no me apetece ponerme a criticar en el primer post. Sólo espero que os paséis de vez en cuando y os sirva de un modo u otro. Cualquier crítica o comentario será bienvenido y respondido, por supuesto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Sin más, bienvenidos al Páramo Licencioso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1522013480542859329-3547751197766174171?l=elparamolicencioso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/feeds/3547751197766174171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1522013480542859329&amp;postID=3547751197766174171' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3547751197766174171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1522013480542859329/posts/default/3547751197766174171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparamolicencioso.blogspot.com/2006/11/bienvenidos-al-pramo-licencioso.html' title='Bienvenidos al Páramo Licencioso'/><author><name>Nacho</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
